Como descubrí que mi pareja me engañaba

Como descubrí que mi pareja me engañaba

el cuernudo


Llevaba tiempo sospechando, aunque tengo claro que las relaciones cambian con el tiempo y no siempre eso significa que te pongan los cuernos pero a veces la intuición te advierte con pequeños detalles casi imperceptibles, que te hacen dudar de la persona con la que más tiempo compartes a diario. Por desgracia no podía permitirme un detective y aunque dedique tiempo a descubrir su password para desbloquear el móvil no encontré nada, pero seguía pensando que algo raro había que ese cambio de actitud solo podía significar que se estaba viendo con otra persona.

Lo comente con un amigo al que le encanta la tecnología y me comento que existen unos programas llamados keyloggers que al instalarlos en ordenadores o teléfonos móviles registran toda la actividad que se realiza en esos dispositivos. Seguía escuchando a mi amigo, lo que me contaba me sonaba a película de 007, me comentaba que podría activar el micro, hacer fotos con la cámara del teléfono remotamente, ver los mensajes que escribía mi pareja y las llamadas que realizaba.

Por un momento me sentí mal, y pensé en dejarlo, simplemente volver a confiar en ella pero os puedo asegurar que cuando la semilla de la desconfianza se abre paso en tu cerebro y empieza a germinar solo hay una forma de acabar con ella. Comprobando realmente si me estaba engañando.

Decidí descargar un keylogger para android e instalarlo en el teléfono de mi pareja. Deje que pasaran unos días sin aprovechar todas las funciones del keylogger, simplemente iba chequeando con quien se escribía pero no había nadie sospechoso.

Pero al cabo de unos días vi que recibía un mensaje de alguien, al que no tenía controlado, solo ponía 16.30 y ella no contesto. Con lo que ella sabía perfectamente que significaba esa hora. La llame para comentarle que iba a estar cerca de su trabajo cuando terminara, que si le apetecía que hiciéramos algo juntos pero me dijo que iría con sus compañeras de trabajo a tomar un café cuando acabaran.

Llego la hora… 16.30 y tenía el móvil en mi mano con el programa de control del keylogger. En cierta parte tenía miedo de descubrir que estaba quedando con otro. Después de un rato decidí encender el micro del teléfono, parecía no escucharse leves sonidos que no identificaba, lo que no me cuadraba con que hubiera salido con sus amigas, ya sabéis como son las mujeres y como les gusta hablar sin parar. De repente me pareció escuchar un leve gemido, escuche atentamente mirando fijamente mi teléfono, acaso me engañaba mi cerebro? Pero no esta vez se escuchó con más claridad y vino acompañado por la voz de mi pareja diciendo deja de comerme el coño y follame ya, se escucharon sonidos parecidos a cuando te mueves por encima de un colchón viejo y escuche otra vez su voz, “vamos, métemela hasta el fondo”, el mundo se me vino encima mientras escuchaba chirriar ese colchón viejo y gemir a mi expareja. La escena continuo subiendo de volumen e intensidad solo interrumpida por otra frase “follame a 4 patas, follame duro” con lo que continuo el festival de sonidos hasta que todo acabo con varios “siiiiiiiiiiiiii, siiiiiiiiii, siiiiiiiiiii, córrete en mi boca”.