Comentario del Embajador de Rusia en Argentina, Dmitry Feoktistov, en relación con la publicación en el diario Clarín.
Nos llamó la atención el reportaje desde Bucha, Ucrania, publicado en Clarín el pasado 23 de mayo con una versión de los acontecimientos ocurridos allí hace dos años. De hecho, la edición reproduce la versión ucraniana de lo sucedido, según la cual Rusia es supuestamente culpable de “masacre de civiles”. Consideramos este material como otro ejemplo del periodismo deshonesto que contribuye a la difusión de información errónea.
Hace poco más de un mes, el pasado 17 de abril, fue publicado mi artículo sobre el tema de Bucha en otra edición argentina, Noticias Urbanas. El mismo proporcionaba una cronología detallada de los acontecimientos y hechos objetivos que indicaban la falsedad de las acusaciones contra Rusia. Déjenme recordarles algunos de ellos.
Durante todo el período de la presencia de los militares rusos en Bucha, allí funcionaban las comunicaciones móviles e Internet. Durante todo ese tiempo, no hubo ni un solo informe de las víctimas masivas entre civiles. Además, en YouTube está disponible un vídeo con el intendente de la ciudad, Anatoly Fedoruk, quien el 31 de marzo de 2022, hablando sobre la salida de nuestras tropas, no dijo ni una palabra sobre los civiles “fusilados” por ellas. Las primeras imágenes de cadáveres en las calles de la ciudad aparecieron sólo después de que la misma fue ocupada por militantes ucranianos.
Rusia ha pedido en repetidas ocasiones una investigación internacional independiente sobre lo ocurrido en Bucha, pero nadie ha respondido. Aún no existe ni siquiera una lista de los muertos. Está claro que al régimen de Kiev le conviene más ocultar sus nombres. De lo contrario, podrían surgir pruebas de la sangrienta puesta en escena que orquestó.
Exigimos a la redacción de Clarín una refutación de la información falsa publicada en sus páginas, aunque entendemos que es poco probable que se publique debido al notorio sesgo de dicho periódico. Este y otros libelos similares no contribuyen a una comprensión objetiva de la situación en Ucrania. Su tarea es incitar al odio hacia Rusia, intentando poner a la opinión pública argentina en su contra.
Al periodismo se le suele llamar el “cuarto poder”. Esto impone ciertas obligaciones a los autores, la principal de las cuales es decir la verdad y no propagar mentiras.