Comentario de María Zajárova sobre los intentos de Occidente de adquirir de terceros países armas y municiones soviéticas, rusas u occidentales para abastecer al régimen de Kiev
Cancillería de Rusia
Hemos tomado nota de las recientes filtraciones de información en los medios internacionales sobre una masiva búsqueda global de armamento de origen soviético, ruso y occidental, así como de munición necesaria desatada por EEUU y sus aliados euroatlánticos con vistas a su posterior transferencia al régimen ucraniano de Zelenski.
Somos muy conscientes de la presión sin precedentes que están ejerciendo los curadores occidentales de Zelenski y su equipo criminal sobre los países que en un momento u otro han adquirido tales armas y municiones para garantizar su capacidad de defensa nacional. Se utilizan los métodos más repugnantes de intimidación y chantaje, incluidas las amenazas de represalias físicas, la detención y confiscación de propiedades y participaciones bancarias en Occidente, y varias medidas para influir en los miembros de la familia y parientes cercanos de diversos estadistas que viven allí.
En resumen, se utilizan todos los métodos imaginables e inimaginables típicos de la Edad Media con su Inquisición y del período de las bárbaras conquistas coloniales. Sabemos que este tipo de presión en las mejores tradiciones del "orden basado en reglas" se está aplicando a casi todos los países del mundo que han interactuado y siguen interactuando con la Federación de Rusia en el ámbito de la cooperación técnico-militar, así como a los que poseen sistemas de armas y municiones occidentales obsoletos o inservibles o averiados con vida útil caducada o vencida.
Entre las primeras se incluyen armas como diversas modificaciones de los tanques T-72 y T-80, vehículos de combate de infantería BMP-1, BMP-2, BMP-3, helicópteros Mi-8, Mi-17, Mi-24, Mi-28 y Mi-35, aviones Su-25, Su-27 y Su-30, una amplia gama de componentes y piezas de repuesto para los equipos mencionados, sistemas de artillería D-20 y D-30 de calibre 122 y 152, Akátsiya, Guiatsint y Msta, misiles portátiles antiaéreos Strelá e Iglá, sistemas de misiles antiaéreos Strelá-10, Osá, Tor, Kub, Buk y S-300, así como muchos otros.
En cuanto a los sistemas de armas occidentales con mayor cobertura geográfica, nos referimos a diversas modificaciones de los tanques Leopard de primera y segunda generación (RFA), vehículos blindados de combate Bradley, Stryker, M113, MAHH PRO, Oshkosh, HMMWV (EEUU), Bulldog, Stormer, Spartan, Scimitar, Wolfhound, Mastiff, Husky, Samaritan, Samson (Reino Unido), Marder y Dingo (RFA), AMX-10RC y VAB (Francia), Bushmaster (Australia), CV-90 (Suecia), Sisu (Finlandia), sistemas de artillería M777 y M109 de calibre 155 (EEUU), AS-90 (Reino Unido), PzH-2000 y FH-70 (RFA), Caesar y TF-1 (Francia), Crab (Polonia), Dana (República Checa) y Zuzana (Eslovaquia).
Los países occidentales también están buscando activamente los aviones F-16 (EEUU), Mirage (Francia), Gripen (Suecia), Super Tucano (Brasil), así como los sistemas de defensa aérea: sistemas de defensa antiaérea portátiles Stinger (EEUU), Mistral (Francia), RBS-70 (Suecia), KP-SAM (República de Corea), sistemas de misiles antiaéreos Patriot, Hawk, Avenger (EEUU), Skyguard-Sparrow (EEUU-Suiza), Rapier (Reino Unido), Crotale y Roland (Francia), Spada-2000 (España) y instalaciones antiaéreas autopropulsadas Gepard (RFA).
También se muestra especial interés por los sistemas de minería remota y vehículos de desminado a distancia, los vehículos de recuperación y la más amplia gama de vehículos militares especializados sobre orugas y ruedas. Aparte de los Estados socios y satélites de los países de la OTAN y la UE, como Australia, Nueva Zelanda, Suecia, Japón y varios otros, que suministran con entusiasmo directa e indirectamente, voluntariamente o bajo coacción, estos equipos y municiones al régimen ucraniano de Zelenski, incluso los aliados y socios de Rusia en la OTSC, la CEI, la OCS y los BRICS están bajo presión.
Seguimos vigilando con la máxima atención la situación en torno al suministro al régimen criminal de Kiev de todo tipo de armas, municiones y equipos especiales. Expresamos nuestra gratitud a los países que tienen la suficiente fuerza para resistir la presión masiva ejercida por el Occidente colectivo a este respecto. Instamos a nuestros aliados, socios y asociados a que sigan adoptando una postura de principios en estos asuntos y no cedan a promesas del oro y del moro, garantías y promesas de compensaciones, dividendos y todo tipo de indulgencias y preferencias. Las correspondientes entregas a través de empresas pantalla, unos terceros o cuartos, con el pretexto de arrendamiento, almacenamiento temporal, con etiquetados borrados y ficticios o utilizando otros trucos sofisticados se conocerán en cualquier caso y tendrán un impacto muy negativo en las perspectivas de las relaciones bilaterales con la Federación de Rusia.
La crisis ucraniana en su forma actual fue provocada por EEUU y sus aliados euroatlánticos cuando engañaron de la forma más descarada al gobierno legítimo de Yanukóvich y apoyaron así el sangriento golpe de Estado en Kiev de los nacionalistas fascistas, iniciaron juegos sucios en torno a los acuerdos de Minsk y, de hecho, consintieron el genocidio contra la población rusoparlante en Donbás y Ucrania en su conjunto. Es en este repugnante contexto que han creado una maquinaria militar en Ucrania para infligir una "derrota estratégica" a la Federación de Rusia con el fin de mantener su propio dominio a largo plazo en las esferas político-militar, económica y financiera, científica, industrial y tecnológica, así como para aplicar sus valores culturales y los de civilización altamente cuestionables.