Comentario de María Zajárova en relación con la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC)
Cancillería de Rusia
Hemos observado atentamente el curso de la cumbre de la CELAC que tuvo lugar en Buenos Aires el otro día. Destacamos que, gracias a los cambios del paisaje político en varios países de la región y los esfuerzos de la presidencia mexicana, y posteriormente la argentina, fue restablecido en la práctica el estatus de la Comunidad como un foro político de todos los países de América Latina y el Caribe. Acogemos con beneplácito la decisión del gobierno de Lula da Silva de recuperar la participación activa de Brasil en esta unión.
Los documentos aprobados en la cumbre reflejan una postura generalmente equilibrada y constructiva de los países latinoamericanos y caribeños en el contexto de tales retos globales como la creciente tensión geopolítica, los problemas de seguridad alimentaria y energética, la superación de las consecuencias de la pandemia y el cambio climático.
Constatamos con satisfacción que, por iniciativa de los países líderes de la región, fue confirmado el curso de la unión hacia un fortalecimiento de la autonomía económica, incluida la disposición a tratar profesionalmente las cuestiones de formación de mecanismos de pagos independientes, creación de una zona regional del comercio libre. Además, fijamos que los miembros de la unión tuvieron la intención de ampliar las relaciones internacionales mutuamente beneficiosas.
La cumbre comprobó el papel de la CELAC como un foro clave multilateral, diseñado para poner en práctica el concepto de "la unidad en la diversidad", facilitar la formación de la región de América Latina y el Caribe como un polo importante del orden mundial multipolar que está formándose.
Celebramos la elección del nuevo presidente rotatorio de la Comunidad, San Vicente y las Granadinas, un Estado caribeño cuyo gobierno está encabezado por un líder regional experimentado y autoritario, Ralph Gonsalves, respetado merecidamente mucho más allá de la región.
Confirmamos nuestro interés en activar el mecanismo del diálogo político entre Rusia y CELAC y desarrollar formas de cooperación mutuamente beneficiosas. Estamos dispuestos a promover la cooperación en todos los ámbitos, incluidos el comercial, económico, científico y tecnológico, educativo y humanitario.
Las naciones de América Latina y el Caribe siempre pueden contar con nosotros como un socio amable y positivo, orientado a profundizar las relaciones sobre la base no discriminatoria, en condiciones de igualdad y respeto mutuo.