Comentario de María Zajárova sobre los resultados de la última reunión sobre Ucrania en Davos

Comentario de María Zajárova sobre los resultados de la última reunión sobre Ucrania en Davos

Cancillería de Rusia

El 14 de enero, en la ciudad suiza de Davos se celebró la cuarta reunión sobre Ucrania en el formato de Copenhague.

Aunque se afirma que el número de países y organizaciones participantes aumentó de 66 a 82 en comparación con la ronda anterior celebrada en Malta el 28 de octubre de 2023, la cantidad no garantiza la calidad. El evento de Davos no fue una excepción. Sus resultados volvieron a ser un fracaso para Kiev y sus patrocinadores occidentales, a excepción de la foto ‘familiar’ de los participantes y un acuerdo sobre posibles nuevas reuniones.

China tradicionalmente se negó a participar. Muchos otros países de la Mayoría mundial estuvieron presentes con un bajo perfil y en calidad de observadores. Es difícil calificar tal participación como de pleno valor.

Además, aumentaron las discrepancias entre los países representados. A pesar de que su número aumentó, Ucrania y Occidente no lograron ampliar el campo antiruso ni aprobar el documento final. Incluso el comunicado de los presidentes del evento – Ucrania y Suiza – tiene una nota de que el documento no refleja las opiniones de todos los participantes.

Cada vez más países del Sur y del Este Global, incluidos aquellos que participaron en las reuniones en el formato de Copenhague, declaran abiertamente que cualquier discusión sobre las posibilidades de arreglo de la crisis ucraniana carece de sentido sin la participación de Rusia.

Crece el entendimiento de que no se puede alcanzar una paz integral, justa y sostenible al poner como punto central la ‘fórmula de Zelenski’. Esta fórmula se basa en demandas que están lejas de la realidad, como retirar a las tropas rusas a las fronteras de 1991, llevar a Rusia ante la responsabilidad y pagar reparaciones. Además, el régimen de Kiev no disimula que exige la retirada de las tropas para realizar un genocidio contra la población rusa que manifestó su deseo de reunificarse con Rusia. Aquellos que comparten esta demanda están respaldando limpiezas étnicas criminales.

Todas las reuniones en el formato de Copenhague, incluida la de Davos y las rondas posteriores, son inútiles y perjudiciales para el arreglo de la crisis ucraniana. Los principios de paz para Ucrania que los organizadores tratan de elaborar son, a priori, inviables, ya que se basan en la absurda e inaceptable 'fórmula de paz de Zelenski', que también estableció una autoprohibición legal de negociaciones pacíficas con Rusia. Además, tales reuniones bloquean el camino para iniciativas realistas y útiles de los países del Sur Global encaminadas a abordar las causas fundamentales de la crisis, que radican en el desprecio por parte de Occidente y sus suboridnados de Kiev de los intereses legítimos de Rusia en el ámbito de la seguridad.

Un arreglo pacífico integral, justo y sostenible solo es posible en caso del retorno de Ucrania a los orígenes de su condición de Estado: un estatus neutral, no alineado y libre de armas nucleares, con pleno respeto a los derechos y libertades de los ciudadanos de todas las nacionalidades que viven en su territorio. Lamentablemente, estos temas no se incluyen ni en la ‘fórmula de Zelenski’ ni en la agenda de las reuniones en el formato de Copenhague.


https://mid.ru/es/foreign_policy/news/1925967/

Report Page