Cinerama Internacional

Cinerama Internacional

A cargo de Joel del Río

Aunque han pasado varias semanas desde la conclusión del Festival de Berlín, el primer gran evento cinematográfico de 2025, amerita una referencia a sus principales premios, ganados por películas que veremos a lo largo del año. El Oso de Oro correspondió al filme noruego Sueños (Drommer), del novelista convertido en cineasta Dag Johan Haugerud, quien concluye una trilogía integrada además por Sexo y Amor, filmes que exploraban, al igual que el tercero, las relaciones amorosas y las coartadas del deseo sexual en la Noruega contemporánea. El nuevo filme se concentra en Johanne, una estudiante que se enamora localmente de su nueva profesora, Johanna, y comienza a fantasear con una relación entre las dos sin que haya ocurrido nada. La primera parte del filme está narrada por la joven, y en la segunda parte entran en juego la madre y la abuela, que reflexionan divertidamente sobre lo que está ocurriendo. Sueños es la única película de la trilogía que habla sobre personajes tan jóvenes, y se desarrolla en torno al deseo femenino.

Dos cintas latinoamericanas se colocaron entre las aspirantes al Oso de Oro, el premio más importante del Festival de Berlín, y dos de ellas, El último azul, de Gabriel Mascaro (Brasil), y El mensaje, de Iván Fund (Argentina), alcanzaron premios importantes. Favorito de los críticos antes de que comenzara el evento, el filme brasileño, protagonizado por Denise Weinberg, Rodrigo Santoro y la actriz cubana Mirian Socarrás, ganó el gran premio especial por la imaginación de esta suerte de fábula amazónica sobre la negativa de varios personajes a obedecer una orden del gobierno. Entre estos está Teresa, de 77 años, quien emprende un viaje por la Amazonía para tratar de cambiar su destino. Mascaro ganó alrededor de cincuenta premios internacionales por Buey de neón, que además fue seleccionado entre los mejores filmes de 2016 por The New York Times. En 2019, su segunda película, Amor divino, también tuvo relevancia.

El Oso de Plata (premio del jurado) fue para El mensaje, una road movie de visos fantásticos sobre unos tutores oportunistas que viven en una zona rural de Argentina y explotan la capacidad única de una niña de nueve años que puede comunicarse con los animales, por lo que es usada como médium para comunicarse con las mascotas. Pero más que espectacularizar el tema, el director Iván Fund se dedica a mostrar los problemas de comunicación de la familia, la tensión entre inocencia y oportunismo y la difusa línea que separa la verdad del engaño en esta suerte de negocio de bases sobrenaturales. De acuerdo con varios críticos ilustres, El mensaje es una combinación de drama filial y realismo mágico.

El realizador mexicano Ernesto Martínez Bucio se llevó el premio a mejor ópera prima de la Berlinale por El diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja), una historia coral que explora el miedo, el amor y las relaciones filiales a partir de pequeños relatos que subrayan la importancia de la familia frente al abandono del sistema y de la sociedad. Se cuenta la historia de cinco niños dejados a la suerte por su madre y después por su padre. Los niños se quedan bajo la tutela de su abuela, que oye voces y está convencida de que el peligro que acecha en el exterior busca meterse en su casa. La película está inspirada en las experiencias personales de Karen Plata, coguionista y pareja del cineasta, que ha querido reflejar en la historia el miedo al exterior, recurrente en varias generaciones de su familia.


Report Page