Capítulo II – Economía

Capítulo II – Economía

Original: https://21lessons.com/

Ξntropy


Junto a la entrada del jardín se levantaba un enorme rosal, cuyas rosas eran blancas. Sin embargo, en torno a ellas había tres jardineros que las pintaban, dejándolas rojas. Alicia encontró el asunto muy extraño...

El dinero no crece en los árboles. Creer que lo hace es una sandez, y nuestros padres se aseguran de que lo sepamos repitiendo este dicho como un mantra. Nos animan a utilizar el dinero con prudencia, a no gastarlo frívolamente y a ahorrarlo en tiempos de bonanza para que nos ayude en las malas épocas. Después de todo, el dinero no crece en los árboles.

Bitcoin me enseñó más sobre el dinero de lo que nunca creí que necesitaría saber. A través de él, me vi obligado a explorar la historia del dinero, la banca, varias escuelas de pensamiento económico y muchas otras áreas. La búsqueda para entender Bitcoin me llevó por innumerables caminos, algunos de los cuales intento explorar aquí.

En las primeras siete lecciones se discutieron algunas de las cuestiones filosóficas que toca Bitcoin. En las estas siete se analizará más de cerca el dinero y la economía.

Lección 8: Ignorancia financiera

Lección 9: Inflación

Lección 10: Valor

Lección 11: El dinero

Lección 12: La historia y decadencia del dinero

Lección 13: La locura de la reserva fraccionaria

Lección 14: Dinero sólido (sound money)

De nuevo, sólo podré arañar la superficie. Bitcoin no sólo es ambicioso, sino también de vasto alcance, por lo que es imposible cubrir todos los temas relevantes en una sola lección, ensayo, artículo o libro. Dudo incluso que tal tarea sea posible.

Bitcoin es una nueva forma de dinero, lo que hace que el aprendizaje de la economía sea primordial para entenderlo. Al tratar con la naturaleza de la acción humana y las interacciones de los agentes económicos, la economía es probablemente una de las piezas más extensas y confusas del rompecabezas de Bitcoin.

De nuevo, estas lecciones son una exploración de las diversas cosas que he aprendido de Bitcoin. Son un reflejo personal de mi viaje por la madriguera del conejo. Al no tener formación previa en economía, estoy definitivamente fuera de mi zona de confort y especialmente consciente de que cualquier comprensión que pueda tener es incompleta. Haré todo lo posible por explicar lo que he aprendido, aun a riesgo de hacer el ridículo. Al fin y al cabo, todavía estoy tratando de responder a la pregunta: "¿Qué has aprendido de Bitcoin?"

Después de siete lecciones examinadas a través de la lente de la filosofía, utilicemos la lente de la economía para examinar otras siete. Todo lo que puedo ofrecer esta vez es una clase de economía. Destino final: el dinero duro.


Lección 8 : Ignorancia financiera


¡Qué criaja tan ignorante voy a parecerle! No, mejor será no preguntar nada. Ya lo veré escrito en alguna parte.

Una de las cosas más sorprendentes, para mí, fue la cantidad de finanzas, economía y psicología que se requiere para entender lo que a primera vista parece un sistema puramente técnico, una red informática. Parafraseando a un pequeño ser de pies peludos: "Entrar en Bitcoin en una empresa peligrosa, Frodo. Cuando lees „white paper“, si no mantienes los pies en el suelo, a saber a qué lugares te puede llevar".

Para entender un sistema monetario nuevo, hay que familiarizarse con el antiguo. Muy pronto, empecé a darme cuenta de que la educación financiera que se me ofreció en el sistema educativo fue prácticamente nula.

Empecé a hacerme muchas preguntas... preguntas que se haría un niño de cinco años: ¿Cómo funciona el sistema bancario? ¿Cómo funciona el mercado de valores? ¿Qué es el dinero fiduciario? ¿Qué es el dinero real? ¿Por qué hay tanta deuda? ¿Cuánto dinero se imprime realmente y quién lo decide?

Después de un ligero pánico por el alcance de mi ignorancia, me tranquilicé al darme cuenta de que estaba en buena compañía.

Estos son sólo dos de los muchos testimonios que hay por twitter. Bitcoin, como se analizó en la Lección 1, es un ser vivo. Mises argumentó que la economía también es un ser vivo, y como todos sabemos por experiencia personal, los seres vivos son por naturaleza difíciles de entender.

Todos leemos en las noticias sobre las diversas crisis financieras, nos preguntamos cómo funcionan esos grandes rescates y nos desconcierta el hecho de que nadie parezca responder por los daños, que se cuentan por billones. Yo aún sigo perplejo, pero al menos empiezo a entender lo que ocurre en el mundo de las finanzas.

Algunos llegan incluso a atribuir la ignorancia general sobre estos temas a una ignorancia sistémica y voluntaria. Mientras que la historia, la física, la biología, las matemáticas y los idiomas forman parte de nuestra educación, el mundo del dinero y las finanzas, sorprendentemente, sólo se explora de forma superficial, si es que se explora siquiera. Me pregunto si la gente seguiría estando dispuesta a acumular tanta deuda como lo hace actualmente si todo el mundo fuera educado en finanzas personales y en el funcionamiento del dinero y la deuda... y a continuación me pregunto cuántas capas de aluminio son necesarias para que un sombrero de aluminio sea eficaz. Probablemente tres.

Al igual que en El Mago de Oz, se nos dice que no prestemos atención al hombre que está detrás de la cortina. A diferencia de lo que ocurría en el Mago de Oz, ahora disponemos de una magia verdadera: una red de transferencia de valor resistente a la censura, abierta y sin fronteras. No hay cortina, y la magia es visible para cualquiera.

Bitcoin me enseñó a mirar detrás de la cortina y a enfrentarme a mi ignorancia financiera.

Lección 9: Inflación


Querida, aquí hay que correr lo más rápido posible sólo para mantenerse en el lugar. Si quieres ir a algún sitio debes correr el doble de rápido.

Tratar de entender la inflación monetaria, y cómo un sistema no inflacionario como Bitcoin podría cambiar nuestra forma de hacer las cosas, fue el punto de partida de mi aventura en la economía. Sabía que la inflación era la tasa a la que se creaba nuevo dinero, pero no sabía mucho más allá de eso.

Mientras que algunos economistas sostienen que la inflación es algo bueno, otros sostienen que el dinero "duro" que no puede inflarse fácilmente -como el que teníamos en la época del patrón oro- es esencial para una economía sana. Bitcoin, al tener una oferta fija de 21 millones, se posiciona a favor de este último bando.

Normalmente, los efectos de la inflación no son inmediatamente evidentes. Dependiendo de la tasa de inflación (así como de otros factores) el tiempo entre causa y efecto puede ser de varios años. No sólo eso, sino que la inflación afecta a unos grupos de personas más que a otros. Como señala Henry Hazlitt en Economics in One Lesson: "El arte de la economía consiste en observar no sólo los efectos inmediatos, sino los efectos a más largo plazo de cualquier acción o política; consiste en determinar las consecuencias de esa política no sólo para un grupo, sino para todos los grupos."

Un momento de revelación fue darme cuenta de que la emisión de nueva moneda -impresión de más dinero- es una actividad económica completamente diferente a todas las demás actividades económicas. Mientras que los bienes y servicios reales producen un valor real para las personas, la impresión de dinero hace justamente lo contrario: quita valor a todos los que poseen la moneda que se está inflacionando.

La fuerza destructiva de la inflación se hace evidente tan pronto como un poco de inflación se convierte en mucha inflación. Con hiperinflación, las cosas se ponen feas rápidamente. A medida que la moneda que inflaciona se desmorona, dejará de almacenar valor con el tiempo y la gente se apresurará a hacerse con cualquier bien que sí pueda mantenerlo.

Otra consecuencia de la hiperinflación es que todo el dinero que la gente ha ahorrado a lo largo de su vida desaparecerá. El papel moneda de su cartera seguirá estando ahí, por supuesto, pero será exactamente eso: papel sin valor.

Hiperinflación en la República de Weimar (1921-1923)

El dinero también pierde valor con la llamada inflación "leve". Esta se produce con la suficiente lentitud como para que la mayoría de la gente no se dé cuenta de la disminución de su poder adquisitivo. Una vez que las imprentas se ponen en marcha, la moneda puede ser fácilmente inflacionada, y lo que antes era una inflación leve puede convertirse en una fuerte tasa de inflación con sólo apretar un botón. Como señaló Friedrich Hayek en uno de sus ensayos, la inflación leve suele conducir a una inflación absoluta.

La inflación es especialmente retorcida, ya que favorece a los que están más cerca de las imprentas. El dinero recién creado tarda en circular y los precios tardan en ajustarse, así que si eres capaz de conseguir más dinero antes de que el de los demás se devalúe, te adelantas a la curva inflacionista. Por eso también se puede considerar a la inflación como un impuesto oculto, porque al final los gobiernos se benefician de ella mientras que todos los demás acaban pagando por ello.

Hasta ahora, todas las monedas controladas por los gobiernos han acabado siendo sustituidas o se han hundido por completo. Por pequeña que sea la tasa de inflación, el crecimiento "constante" no es más que otra forma de decir crecimiento exponencial. Tanto en la naturaleza como en la economía, todos los sistemas que crecen exponencialmente tendrán que estabilizarse o sufrir un colapso catastrófico

"Eso no va a ocurrir en mi país", es lo que probablemente esté pensando. Seguramente no piensa eso si usted es de Venezuela, que actualmente sufre una hiperinflación. Con una tasa de inflación de más de un millón por ciento, el dinero básicamente no vale nada.

Puede que no ocurra en los próximos dos años, o no le ocurra a la moneda concreta que se utiliza en su país, pero un vistazo a la lista de monedas históricas muestra que inevitablemente ocurrirá dado un periodo de tiempo lo suficientemente largo. Recuerdo y he utilizado muchas de las que aparecen en la lista: el chelín austriaco, el marco alemán, la lira italiana, el franco francés, la libra irlandesa, el dinar croata, etc. Mi abuela incluso utilizaba la corona austrohúngara. A medida que pase el tiempo, las monedas que se usan actualmente irán, lenta pero inexorablemente, hacia sus respectivos cementerios. Se hiperinflarán o serán sustituidas. Pronto serán monedas históricas, las haremos obsoletas.

¿Por qué es diferente Bitcoin? A diferencia de las monedas impuestas por el gobierno, los bienes monetarios que no están regulados por los gobiernos, sino por las leyes de la física, tienden a sobrevivir e incluso a mantener su valor respectivo a lo largo del tiempo. El mejor ejemplo de esto hasta ahora es el oro, que, como muestra la Gold-to-Decent-Suit ratio“, mantiene su valor durante cientos e incluso miles de años. Puede que no sea perfectamente "estable" -un concepto de primeras cuestionable-, pero el valor que mantiene estará al menos en el mismo orden de magnitud.

Si un bien monetario o una moneda mantiene bien su valor a lo largo del tiempo y del espacio, se considera que es duro. Si no puede mantener su valor, porque se deteriora o infla fácilmente, se considera una moneda blanda. El concepto de dureza es esencial para entender Bitcoin y merece un examen más profundo. Volveremos a él en la última lección de economía: el dinero duro.

A medida que más y más países sufren de hiperinflación, más y más gente tendrá que enfrentarse a la realidad del dinero duro y blando. Si tenemos suerte, quizá incluso algunos banqueros centrales se vean obligados a reevaluar sus políticas monetarias. Pase lo que pase, los conocimientos que he adquirido gracias a Bitcoin serán probablemente inestimables, sea cual sea el resultado.

Bitcoin me enseñó el impuesto oculto de la inflación y la catástrofe de la hiperinflación.


Lección 10: Valor


Era el Conejo Blanco, que volvía con un trotecillo saltarín y miraba ansiosamente a su alrededor, como si hubiera perdido algo...

El valor es algo paradójico, y hay múltiples teorías que intentan explicar por qué valoramos ciertas cosas en lugar de otras. La gente es consciente de esta paradoja desde hace miles de años. Como escribió Platón en su diálogo con Eutidemo, valoramos algunas cosas porque son raras, y no sólo por su necesidad para la supervivencia.

Esta paradoja del valor muestra algo interesante sobre nosotros, los humanos: parece que valoramos las cosas sobre una base subjetiva, pero lo hacemos con ciertos criterios no arbitrarios. Algo puede ser valioso para nosotros por diversas razones, pero las cosas que valoramos comparten ciertas características: si podemos copiar algo muy fácilmente, o si es naturalmente abundante, no lo valoramos.

Parece que valoramos algo porque es escaso (oro, diamantes, tiempo), porque es difícil de producir o requiere mucho trabajo, porque no se puede reemplazar (una antigua fotografía de un ser querido), porque es útil y nos permite hacer cosas que de otra manera no podríamos, o una combinación de ellas, como las grandes obras de arte.

Bitcoin es todo lo anterior: es extremadamente raro (21 millones), cada vez más difícil de producir (reducción a la mitad de la recompensa – halving -), no puede ser reemplazado (una clave privada perdida es irrecuperable, para siempre), y nos permite hacer algunas cosas bastante útiles. Podría decirse que es la mejor herramienta para la transferencia de valor a través de las fronteras, prácticamente resistente a la censura, inconfiscable, y además, es un almacén de valor soberano, lo que permite a los individuos almacenar su riqueza independientemente de los bancos y los gobiernos.

Bitcoin me enseñó que el valor es subjetivo pero no arbitrario.


Lección 11: El dinero


"En mi juventud - dijo el sabio, mientras sacudía sus mechones grises -mantenía todos mis miembros muy flexibles mediante el uso de este ungüento, cinco chelines la caja. Permítame venderle un par".

¿Qué es el dinero? Lo usamos todos los días, pero esta pregunta es sorprendentemente difícil de responder. Dependemos de él de muchas maneras, y si tenemos demasiado poco, nuestra vida se vuelve muy difícil. Sin embargo, rara vez pensamos en lo que supuestamente hace girar al mundo. Bitcoin me obligó a responder a esta pregunta una y otra vez: ¿Qué demonios es el dinero?

En nuestro mundo "moderno", la mayoría de la gente probablemente piense en trozos de papel cuando habla de dinero, aunque la mayor parte de nuestro dinero no es más que un número en una cuenta bancaria. Ya utilizamos ceros y unos como dinero, así que ¿en qué se diferencia Bitcoin? Bitcoin es diferente porque en su esencia es un tipo de dinero muy diferente al que usamos actualmente. Para entender esto, tendremos que echar un vistazo más de cerca a lo que es el dinero, cómo llegó a ser, y por qué el oro y la plata se utilizaron durante la mayor parte de la historia comercial.

Conchas, oro, plata, papel, bitcoin. Al final, el dinero es cualquier cosa que la gente use como dinero, sin importar su forma, o la falta de ella.

El dinero, como invento, es ingenioso. Un mundo sin dinero es de lo más complicado: ¿Cuántos peces necesitaré para comprar unos zapatos nuevos? ¿Cuántas vacas para una casa? ¿Y si no necesito nada en este momento, pero tengo que deshacerme de mis manzanas que pronto estarán podridas? No hace falta mucha imaginación para darse cuenta de que una economía de trueque es sumamente ineficiente.

Lo bueno del dinero es que puede cambiarse por cualquier otra cosa: ¡esa es la gran invención! Como resume brillantemente Nick Szabo en "Shelling Out: The Origins of Money": los humanos hemos utilizado todo tipo de cosas como dinero: abalorios de materiales exóticos como el marfil, conchas o huesos especiales, diversos tipos de joyas y, más tarde, metales preciosos como la plata y el oro.

Como somos criaturas perezosas, no pensamos demasiado en las cosas que simplemente funcionan. El dinero, para la mayoría de nosotros, funciona bien. Al igual que con nuestros coches o nuestros ordenadores, la mayoría de nosotros sólo nos vemos obligados a pensar en el funcionamiento interno de estas cosas cuando se estropean. Las personas que vieron desaparecer los ahorros de su vida a causa de la hiperinflación conocen el valor del dinero duro, al igual que las personas que vieron desaparecer a sus amigos y familiares a causa de las atrocidades de la Alemania nazi o la Rusia soviética conocen el valor de la privacidad.

Lo que ocurre con el dinero es que lo abarca todo. El dinero es la mitad de toda transacción , lo que confiere un enorme poder a quienes se encargan de crearlo.

Bitcoin elimina pacíficamente este poder, ya que elimina la creación de dinero y lo hace sin el uso de la fuerza.

El dinero pasó por múltiples iteraciones. La mayoría de las iteraciones fueron buenas, mejoraron nuestro dinero de una manera u otra. Sin embargo, muy recientemente, el mecanismo interno de nuestro dinero se corrompió. Hoy en día, casi todo nuestro dinero es simplemente creado de la nada por los poderes fácticos. Para entender cómo se llegó a esto, tuve que aprender sobre la historia y la posterior caída del dinero.

Queda por ver si se necesita una serie de catástrofes o simplemente un esfuerzo educativo monumental para enmendar esta corrupción. Ruego a los dioses del dinero duro que sea lo segundo.

Bitcoin me enseñó lo que es el dinero.


Lección 12: La historia y decadencia del dinero


...sólo por no haber querido recordar las sencillas normas que las personas que buscaban su bien les habían inculcado: como que un hierro al rojo te quema si no lo sueltas en seguida, o que si te cortas muy hondo en un dedo con un cuchillo suele salir sangre. Y Alicia no olvidaba nunca que, si bebes mucho de una botella que lleva la indicación «veneno», terminará, a la corta o a la larga, por hacerte daño. .

Mucha gente piensa que el dinero está respaldado por el oro, encerrado en enormes bóvedas protegidas por gruesos muros. Esto dejó de ser cierto hace muchas décadas. No tengo muy claro lo que pensaba antes, pero no entendía prácticamente nada del oro, del papel moneda ni de por qué debía/debe estar respaldado por nada.

Una parte de aprender sobre Bitcoin es aprender sobre el dinero fiduciario: qué significa, cómo surgió y por qué por qué puede no haber sido la mejor idea. Entonces, ¿qué es exactamente el dinero fiduciario? ¿Y cómo hemos acabado utilizándolo?

Si algo se impone por fiat, significa simplemente que se impone por autorización o proposición formal. Así, el dinero fiduciario es dinero simplemente porque alguien dice que es dinero. Dado que todos los gobiernos utilizan moneda fiduciaria hoy en día, ese alguien es su gobierno. Desgraciadamente, usted no es libre de estar en desacuerdo con esta propuesta. En seguida se dará cuenta de que esta propuesta es todo menos pacífica. Si se niega a utilizar este papel moneda para hacer negocios y pagar impuestos, las únicas personas con las que podrá discutir sobre economía serán sus compañeros de celda.

El valor del dinero fiduciario no proviene de sus propiedades inherentes. Lo bueno que es un determinado tipo de dinero fiduciario sólo está correlacionado con la (in)estabilidad política y fiscal de quienes lo conciben. Su valor se impone por decreto, arbitrariamente.

fi·at /ˈfēˌät,ˈfēət/ - "Hágase"

Hasta hace poco, se utilizaban dos tipos de dinero: el dinero mercancía, hecho de cosas preciosas, y el dinero representativo, que simplemente representa la cosa preciosa, sobre todo por escrito.

Ya hemos hablado del dinero mercancía más arriba. La gente utilizaba como dinero huesos especiales, conchas marinas y metales preciosos. Más tarde, se utilizaron principalmente monedas hechas de metales preciosos como el oro y la plata. La moneda más antigua encontrada hasta ahora está hecha de una mezcla natural de oro y plata y se fabricó hace más de 2700 años. Si algo es nuevo en Bitcoin, el concepto de moneda precisamente no es.

La moneda más antigua descubierta, utilizada hace unos 2700 años

Resulta que el acaparamiento de monedas, o "hodling", para usar la jerga actual, es casi tan antiguo como las monedas. El primer acaparador de monedas fue alguien que puso casi un centenar de estas monedas en una vasija y la enterró en los cimientos de un templo, para ser encontrada 2500 años después. Un buen “cold-storage” (almacenamiento en frío), en mi opinión.

Una de las desventajas de utilizar monedas hechas de metales preciosos es que pueden ser limadas, lo que degrada el valor de la moneda. Se pueden acuñar nuevas monedas a partir de los virutas limadas, inflando la oferta monetaria con el tiempo, devaluando cada moneda individual en el proceso. La gente limaba todo lo que podía de sus "dólares de plata".

Como a los gobiernos sólo les gusta la inflación si son ellos los que la provocan, se hicieron todos los esfuerzos posibles para detener esta devastación guerrillera. A la manera de la clásica relación entre policías y ladrones, los que recortaban las monedas se volvieron cada vez más creativos con sus técnicas y obligaron a los "maestros de la moneda" a volverse también creativos con sus contramedidas. Isaac Newton, el famoso físico de Principia Mathematica, fue uno de estos maestros. A él se le atribuye la adición de las pequeñas rayas en la cara de las monedas que todavía existen hoy en día.


Incluso con estos métodos de desvalorización de la moneda ya controlados, las monedas siguen sufriendo otros problemas. Son voluminosas y no muy cómodas de transportar, especialmente cuando hay que hacer grandes transferencias de valor. Aparecer con una enorme bolsa de dólares de plata cada vez que se quiere comprar un Mercedes no es muy práctico.

Hablando de cosas alemanas: El origen del nombre del dólar estadounidense es otra historia interesante. La palabra "dólar" deriva de la palabra alemana Thaler, abreviatura de Joachimsthaler. Un Joachimsthaler era una moneda acuñada en la ciudad de Sankt Joachimsthal. Thaler es simplemente una abreviatura de alguien (o algo) que viene del valle, y como Joachimsthal era el valle de la producción de monedas de plata, la gente simplemente se refería a estas monedas de plata como Thaler. El Thaler (alemán) se transformó en daalders (holandés), y finalmente en dólares (inglés).

El "dólar" original. San Joaquín aparece con su túnica y su sombrero de mago. Fotografía cc-by-sa Berlin-George


La introducción del dinero representativo anunció la caída del dinero duro. Los certificados de oro se introdujeron en 1863, y unos quince años después, el dólar de plata también fue sustituido, lenta pero inexorablemente, por un sustituto de papel: el certificado de plata.

Pasaron unos 50 años desde la introducción de los primeros certificados de plata hasta que estos trozos de papel se transformaron en algo que hoy reconoceríamos como un dólar estadounidense.


Un dólar de plata estadounidense de 1928. Pagadero al portador a petición". Foto de la Colección Numismática Nacional del Smithsonian Institute


Obsérvese que el dólar de plata estadounidense de 1928 que aparece arriba sigue teniendo el nombre de certificado de plata, lo que indica que, en efecto, se trata simplemente de un documento que declara que al portador de este papel se le debe una pieza de plata. Es interesante ver que el texto que indica esto se redujo con el tiempo. El rastro de "certificado" desapareció por completo después de un tiempo, siendo sustituido por la tranquilizadora declaración de que se trata de billetes de la reserva federal.

Como se ha mencionado anteriormente, lo mismo ocurrió con el oro. La mayor parte del mundo estaba en un estándar bimetálico, lo que significa que las monedas estaban hechas principalmente de oro y plata. Disponer de certificados para el oro, canjeables en monedas de oro, fue sin duda una mejora tecnológica. El papel es más cómodo, más ligero y, como puede dividirse arbitrariamente simplemente imprimiendo un número más pequeño en él, es más fácil de dividir en unidades más pequeñas.

Para recordar a los portadores (usuarios) que estos certificados eran representativos del oro y la plata reales, se coloreaban en consecuencia y lo indicaban claramente en el propio certificado. Se puede leer con fluidez la escritura de arriba a abajo:

Crédito de la imagen: National Numismatic Collection, National Museum of American History.


En 1963, las palabras "PAYABLE TO THE BEARER ON DEMAND" fueron eliminadas de todos los billetes recién emitidos. Cinco años más tarde, se puso fin al canje de billetes por oro y plata.

Se eliminaron las palabras que aludían al origen y la idea del papel moneda. El color dorado desapareció. Lo único que quedaba era el papel y, con él, la capacidad del gobierno de imprimir la cantidad que quisiera.

Con la abolición del patrón oro en 1971, este golpe maestro de un siglo de duración se completó. El dinero se convirtió en la ilusión que todos compartimos hasta hoy: el dinero fiduciario. Vale algo porque alguien que comanda un ejército y maneja cárceles dice que vale algo. Como se puede leer claramente en cada billete de dólar en circulación hoy en día, "ESTE BILLETE ES TENDENCIA LEGAL". En otras palabras: Es valioso porque el billete lo dice.


Un billete de veinte dólares de la serie 2004 que se utiliza hoy en día. ESTE BILLETE ES DE CURSO LEGAL


Por cierto, hay otra lección interesante en los billetes actuales, escondida a plena vista. En la segunda línea se lee que es de curso legal "PARA TODAS LAS DEUDAS, PÚBLICAS Y PRIVADAS". Lo que podría ser obvio para los economistas fue sorprendente para mí: Todo el dinero es deuda. Todavía me duele la cabeza por ello, y dejaré la exploración de la relación dinero-deuda como ejercicio para el lector.

Como hemos visto, el oro y la plata se utilizaron como dinero durante milenios. Con el tiempo, las monedas de oro y plata fueron sustituidas por el papel. El papel se fue aceptando poco a poco como pago. Esta aceptación creó una ilusión: la ilusión de que el propio papel tiene valor. El último paso fue romper por completo el vínculo entre la representación y lo real: abolir el patrón oro y convencer a todos de que el papel en sí mismo es valioso.

Bitcoin me enseñó la historia del dinero y el mayor truco de prestidigitación de la historia de la economía: la moneda fiduciaria.


Lección 13: La locura de la reserva fraccionaria


Era demasiado tarde: siguió creciendo y creciendo, y muy pronto tuvo que arrodillarse: en unos minutos no había espacio ni siquiera para ello, y probó el efecto de acostarse, con un codo contra la puerta y el otro brazo pegado a la cabeza. Siguió creciendo y, como último recurso, sacó un brazo por la ventana y un pie por la chimenea, y se dijo: "Ahora ya no puedo hacer nada más; ¿qué será de mí?".

El valor y el dinero no son temas triviales, especialmente en los tiempos actuales. El proceso de creación de dinero en nuestro sistema bancario tampoco es trivial, y no puedo evitar la sensación de que lo es deliberadamente. Lo que hasta ahora sólo había encontrado en el mundo académico y en los textos jurídicos parece ser una práctica común también en el mundo financiero: nada se explica en términos sencillos, no porque sea realmente complejo, sino porque la verdad se oculta tras capas y capas de jerga y aparente complejidad. "Política monetaria expansiva, flexibilización cuantitativa, estímulo fiscal a la economía". La audiencia asiente con la cabeza, hipnotizada por palabras rimbombantes.

La banca de reserva fraccionaria y la flexibilización cuantitativa son dos de esas palabras rebuscadas que ocultan lo que realmente ocurre, enmascarándolo como algo complejo y difícil de entender. Si le explicas esas dos cosas a un niño de cinco años, verá rápidamente la locura de ambas.

Godfrey Bloom, dirigiéndose al Parlamento Europeo en un debate, lo dijo mucho mejor de lo que yo podría:


Permítanme repetir la parte más importante: Los bancos pueden prestar un dinero que en realidad no tienen.

Gracias a la banca de reserva fraccionaria, un banco sólo tiene que mantener una pequeña fracción de cada dólar que recibe como garantía. Esta fracción está entre el 0 y el 10%, normalmente en el extremo inferior, lo que empeora mucho las cosas.

Intentemos entender mejor esta descabellada idea con un ejemplo concreto: Suponemos que es el 10%. Con este ejemplo deberíamos ser capaces de hacer todos los cálculos de cabeza. Si llevas 100 dólares a un banco -porque no quieres guardarlos bajo el colchón-, los bancos sólo tienen que quedarse con la fracción acordada. En nuestro ejemplo, serían 10 dólares porque el 10% de 100 dólares son 10. Muy fácil, ¿verdad?

¿Y qué hacen los bancos con el resto del dinero? ¿Qué pasa con tus 90 dólares? Hacen justamente lo que hacen los bancos: se lo prestan a otras personas. El resultado es un efecto multiplicador de creación de dinero que aumenta enormemente la oferta monetaria en la economía. Su depósito inicial de 100 dólares se convertirá pronto en 190 dólares. Prestando un 90% de los 90 dólares recién creados, pronto habrá 271 dólares en la economía. Y después, 343,90 dólares. La oferta monetaria aumenta recursivamente a medida que los bancos prestan literalmente dinero que no tienen. Sin un solo abracadabra, los bancos convierten 100 dólares en mil o más. Resulta que multiplicar por diez es fácil. Todo lo que se necesita es un par de rondas de préstamos.

No me malinterpreten: no hay nada malo en prestar. No hay nada malo en los tipos de interés. Ni siquiera hay nada malo en la banca tradicional, en la que guarda sus activos de forma mucho más segura que en su cajón de la ropa interior.

Los bancos centrales, sin embargo, son una bestia diferente. Son mitad públicas y mitad privadas. Pueden jugar a ser Dios con algo que afecta a todos los que forman parte de nuestra civilización global. No tienen conciencia y sólo les interesa el futuro inmediato. No hay responsabilidad ni posibilidad de auditoría para ellos.

Actualmente, el bitcoin también sigue siendo inflacionista, pero esto dejará de serlo pronto. La oferta estrictamente limitada de 21 millones de Bitcoins acabará eliminando la inflación por completo. Ahora tenemos dos mundos monetarios: uno inflacionario donde el dinero se imprime arbitrariamente y el mundo de Bitcoin donde la oferta final es fija y fácilmente verificable por todos. Una nos es impuesta por la fuerza, la otra puede ser defendida por cualquiera que lo desee. Sin barreras de entrada y sin pedir permiso a nadie. Participación voluntaria. Esa es la belleza de Bitcoin.

Yo diría que la discusión entre los economistas keynesianos y austriacos ya no es puramente académica. Satoshi consiguió construir un sistema de transferencia de valor con esteroides, creando el dinero más sano hasta la fecha. De una forma u otra, cada vez más gente se enterará de la estafa que nos venden como banca de reservas fraccionarias. Si llegan a conclusiones similares a las de los Bitcoiners o a las de los seguidores de la escuela austriaca de economía, son libres de unirse a la siempre creciente Internet del dinero. Nadie puede detenerlos si deciden hacerlo.

Bitcoin me enseñó que la banca de reserva fraccionaria es una completa locura.


Lección 14: Dinero duro (sound money)


"Lo primero que tengo que hacer - se dijo Alicia, mientras deambulaba por el bosque - es crecer hasta alcanzar mi tamaño normal, y lo segundo es encontrar el camino hacia ese precioso jardín. Creo que ese será el mejor plan".

La lección más importante que he aprendido de Bitcoin es que, a largo plazo, el dinero duro es superior al dinero blando. El dinero duro, también conocido como „sound money“ (dinero sólido, sano), es una moneda comercializada a nivel mundial que sirve como depósito de valor seguro.

Es cierto que el Bitcoin es todavía joven y volátil. Los críticos dirán que no almacena el valor de forma fiable. Sin embargo, el argumento de la volatilidad no tiene sentido. La volatilidad es de esperar. El mercado tardará en averiguar el precio justo para este nuevo dinero. Además, la volatilidad, como se suele señalar en broma, se debe a un error de medición. Si piensas en términos de dólares no puedes ver que un bitcoin siempre seguirá siendo un bitcoin.

Como ha demostrado un breve paseo por el cementerio de monedas olvidadas, en cuanto surja la oportunidad se imprimirá dinero. Hasta ahora, ningún ser humano ha podido resistirse a esta tentación.

Bitcoin elimina genialmente la tentación de imprimir dinero. Satoshi era consciente de nuestra avaricia y falibilidad, y por eso eligió algo mucho más fiable que la contención humana: las matemáticas.

La fórmula de la emisión de Bitcoin

Aunque esta fórmula es útil para describir la oferta de Bitcoin, en realidad no se encuentra en ninguna parte del código. La emisión de nuevos Bitcoins se controla algorítmicamente reduciendo (a la mitad) la compensación pagada a los mineros como recompensa cada cuatro años. La fórmula anterior sirve para resumir rápidamente lo que ocurre entre bambalinas. Lo que realmente sucede se ve mejor en el cambio de la cantidad premiada por bloque (la recompensa que se paga a la persona que encuentra un bloque válido, lo cual ocurre aproximadamente cada 10 minutos).

Las fórmulas y las funciones logarítmicas/exponenciales no son muy intuitivas de entender. El concepto de dureza (soundness) es más fácil de entender si lo vemos de otra manera: en cuanto sabemos cuánto hay de algo, y en cuanto sabemos lo difícil que es producirlo o conseguirlo, comprendemos inmediatamente su valor. Lo que es cierto para los cuadros de Picasso, las guitarras de Elvis Presley y los violines Stradivarius también lo es para el papel moneda, el oro y los bitcoins.

La dureza del dinero fiduciario depende de quién sea el responsable de dirigir las respectivas imprentas. Algunos gobiernos están dispuestos a imprimir grandes cantidades de dinero, lo que da lugar a una moneda más débil, mientras que otros son más reacios a imprimir dinero, lo que conduce a una moneda más dura.

Antes de que tuviéramos dinero fiduciario, la solidez del dinero estaba determinada por las propiedades naturales del material que utilizábamos como dinero. La cantidad de oro en la tierra está limitada por las leyes de la física. El oro es raro porque las supernovas y las colisiones de estrellas de neutrones son raras. El "flujo" de oro es limitado porque su extracción es muy costosa. Al ser un elemento pesado, suele estar enterrado a gran profundidad.

La abolición del patrón oro allanó el camino a una nueva realidad: crear nuevo dinero sólo requiere unas gotas de tinta. En el mundo moderno de hoy, añadir unos cuantos ceros al saldo de una cuenta bancaria requiere incluso menos esfuerzo: unos cuantos bits cambiados en un ordenador del banco.

El principio expuesto anteriormente puede expresarse de forma más general como la relación entre reservas y flujos (Stock-to-Flow). En pocas palabras, las reservas (stock) es la cantidad de algo que está disponible actualmente. El stock es, en este caso, una medida de la oferta monetaria actual. El flujo (flow) es la cantidad que se produce en un periodo de tiempo (por ejemplo, al año). La clave para entender el dinero sólido es comprender esta relación entre acciones y flujos.

Calcular la relación entre reservas y flujo de un dinero fiduciario es difícil porque la cantidad de dinero que hay depende de la manera en que se analice. Se podrían contar los billetes y monedas (M0), añadir los depósitos a la vista (M1), añadir el ahorro y los depósitos monetarios con vencimiento a 2 años (M2) e incluso añadir también toda la deuda y los valores (M3). Además, la definición y medición de todo esto varía de un país a otro. Como la Fed ha dejado de publicar las cifras de M3, tendremos que conformarnos con la oferta monetaria de M2. Me gustaría comprobar estas cifras, pero supongo que tendremos que confiar en la FED de momento.

El oro, uno de los metales más raros de la tierra, tiene la mayor relación entre existencias y flujo. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, se han extraído algo más de 190.000 toneladas en total. En los últimos años se han extraído unas 3.100 toneladas de oro al año.

Con estas cifras, podemos calcular fácilmente la relación entre existencias y flujo de oro: 190.000 toneladas / 3.100 toneladas = ~61.

No hay nada que tenga una mayor relación entre existencias y flujos que el oro. Por eso el oro ha sido el dinero más duro y fiable que existe. Se suele decir que todo el oro extraído hasta ahora cabría en dos piscinas olímpicas. Según mis cálculos, necesitaríamos cuatro. O hay que actualizar esa cifra, o las piscinas olímpicas se están haciendo más pequeñas.

Ahora, al bitcoin. Como probablemente sepas, la minería de bitcoin ha estado de moda en los últimos años. Esto se debe a que todavía estamos en los primeros días de la llamada era de las recompensas, en la que los mineros son recompensados con una cantidad relativamente grande de bitcoin por sus esfuerzos de computación. Actualmente estamos en la era de la recompensa número 3, que comenzó en 2016 y terminará a principios de 2020, probablemente en mayo. Aunque la oferta monetaria de bitcoin está predeterminada, su funcionamiento interno sólo nos permite predecir aproximadamente el día X de la reducción a la mitad. Aun así, podemos predecir con certeza cuál será la relación entre existencias y flujos de Bitcoin. Alerta de spoiler: será alto.

¿Cómo de alto? Pues resulta que el Bitcoin será infinitamente duro.


Visualización de existencias y flujos para el USD, el oro y el bitcoin.

La entrada de nuevos bitcoin disminuirá rápidamente debido a la disminución exponencial de las recompensas de minería. Esto conducirá a un fuerte aumento de la relación entre existencias y flujo. En 2020, el ratio S2F de Bitcoin alcanzará al del oro, y cuatro años después lo superará. Está duplicando su "dureza". Esta duplicación se producirá 64 veces en total. Gracias al poder de los exponenciales, el número de bitcoin minados anualmente caerá por debajo de 100 bitcoin en 50 años y por debajo de 1 bitcoin en 75 años. El suministro global de bitcoin que representa la recompensa por bloque se agotará en algún momento alrededor del año 2140, deteniendo la producción de bitcoin fresco. Es un periodo de tiempo muy largo. Si estás leyendo esto es que has llegado muy pronto.

La creciente relación entre existencias y flujo de bitcoin comparado con el oro

Cuanto más se acerque el bitcoin a la relación existencias/flujo infinitamente creciente, más duro se vuelve. La "dureza" infinita es difícil de superar.

Desde una perspectiva económica, el ajuste de la dificultad de Bitcoin es probablemente el componente más importante del sistema. La dificultad de minar bitcoin depende de la rapidez con la que se minan nuevos bitcoin*. Es el ajuste dinámico de la dificultad lo que nos permite predecir la futura oferta monetaria.

(* En realidad depende de la rapidez con la que se encuentren bloques válidos, pero para nuestros propósitos esto es lo mismo que "minar bitcoin", y lo será durante los próximos 120 años).

La simplicidad del algoritmo de ajuste de dificultad puede distraernos de su profundidad, pero el mecanismo de ajuste de dificultad es realmente una revolución de proporciones einsteinianas. Esto garantiza que la oferta monetaria predeterminada de Bitcoin no se vea afectada, independientemente de lo mucho o poco que se esfuerce en minarla. A diferencia de cualquier otro recurso, no importa cuánta energía ponga alguien en minar bitcoin, la remuneración total no aumentará.

Al igual que E=mc² dicta el límite de velocidad en nuestro universo, el ajuste de dificultad de Bitcoin dicta el límite monetario universal en el sistema Bitcoin.

Sin el ajuste de la dificultad, todos los bitcoin ya habrían sido minados. Probablemente, Bitcoin no habría sobrevivido a sus inicios sin el ajuste de dificultad. Es lo que asegura la red en su época de recompensas. Es lo que garantiza una distribución constante y justa de los nuevos bitcoin. Es el termostato que regula la política monetaria detrás de Bitcoin.

Einstein reveló una nueva idea: no importa cuánto se acelere un objeto, más allá de un cierto punto no podrá ir a más velocidad. Satoshi también nos enseñó algo nuevo: por mucho que excaves en busca de ese oro digital, a partir de cierto punto ya no podrás sacar más. Por primera vez en la historia de la humanidad, tenemos un bien monetario del que, por mucho que se intente, no se puede producir más.

Bitcoin me enseñó que el dinero sólido es esencial.