CALIDAD VS POPULARIDAD

CALIDAD VS POPULARIDAD

Políticamente Incorrecto
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Muchos asumen que porque algo esté en boca de todos, es algo que "está bueno" o "tiene calidad". Eso de lo que todos hablan y se ha vuelto viral, todos lo ven o lo leen, aparece en cada noticia y rompe records, gana premios; eso que vemos en cualquier lugar tiene que ser por algo, tiene que ser porque ES algo maravilloso.

Pues muchas veces hemos visto que no es así. En muchísimas ocasiones nos encontramos con cosas sobrevaloradas que fácilmente pueden ser sustituidas por otras iguales o incluso mejores pero que estas última no tuvieron la misma campaña de marketing (o la misma suerte).

Hoy queremos hablar de cómo muchas cosas populares están sobrevaloradas y en realidad no son para tanto, queremos hablar sobre por qué algo famoso no tiene que ser necesariamente de gran calidad y sobre cómo influye todo esto en la sociedad actual.

¿Domino's Pizza tiene las mejores pizzas porque se las vende a millones? ¿Suzuki es mejor que Honda porque son más comunes en las calles? ¿Billie Eilish es mejor cantante que Whitney Houston, a quien los más jóvenes apenas conocen ni escuchas todo el tiempo en la radio?

Argumentar que algo tiene más mérito porque tiene mayor apoyo popular, es algo que se ha dado siempre. Siempre ha existido la típica discusión donde alguien termina diciendo "Es que equis es mejor, ¿por qué piensas que a todos les gusta?"

Aquí entran dos aspectos muy importantes: el gustar y la razón.

De gustarnos puede gustarnos hasta la caca del perro de la vecina. Que algo te guste no lo hace necesariamente bueno. El gustar es subjetivo, individual y no entiende de criterios de calidad. Las cosas te gustan porque, a tu propia lógica, puede llegar a ser lo mejor o lo más cómodo. Pero esto es única y exclusivamente una opinión sin criterio objetivo.

Cuando dos personas discuten sobre qué es mejor, siempre uno de los dos va a tener la razón, independientemente de cuál es el gusto de cada quien. Es por esto que existen dos tipos de discusiones: las de opinión y las de objetividad.

Esto se puede explicar fácilmente planteando la primera pregunta de dicha conversación.

OPINIÓN: ¿Cuál crees que es mejor sistema operativo, Android o iOS?

OBJETIVIDAD: ¿Cuál es mejor sistema operativo, Android o iOS?

En el primer caso nadie va a tener la razón pues se pregunta sobre la opinión del otro, en la cual entra la experiencia y sus gustos personales. En el segundo caso tendrían que llegar a la razón basándose en datos concretos donde no puede intervenir el gusto personal.

Para mí el mejor sistema operativo es Android y para ti es iOS, pero objetivamente uno de los dos es, efectivamente, mejor que el otro.

Que a la mayoría le guste algo no hace que este algo sea el mejor de los algos habidos y por haber. Si bien la mayoría de las veces la popularidad viene de la mano de la calidad, podemos ver a diario muchos ejemplos de que no siempre es así.

El pensamiento colectivo es quien mueve masas y muchas veces las modas (las series, películas, comics, videojuegos, aplicaciones, etcétera, que se ponen de moda) son el origen de la sobrevaloración.

Cuando hablamos de sobrevalorar no negamos que, de hecho, tengan cierta calidad. El problema llega cuando un producto de calidad media se vuelve famoso, donde las críticas o los fans lo ponen por encima de lo que en realidad valen, creando cierta influencia y reputación.

Tanto libros clásicos como Moby Dick, pintores como Picasso, hasta series de televisión actuales como La Casa de Papel; son productos que mantienen su status por renombre más que por la calidad de su obra.

Esto sucede en todos los ámbitos, desde arte, tecnología, hasta la industria de la moda. Pandora sigue siendo solo joyas de plata con diseños bonitos, iPhone sigue siendo un teléfono como otros que vale el doble, un vestido de Gucci te puede costar más de dos mil euros cuando cumple la misma función que otro de cien y lo mismo pasa con un Rolex y un Seiko (ambos caros, de hecho, pero el primero exclusivo). Aquí, más que solo la calidad del producto, entra la opinión masiva popular.

Tener un iPhone, vestir Prada, perfumarse con Thebes, cargar con dos kilos de diamantes en un dedo y un bolso Louis Vuitton; es signo de un status social alto. Sin embargo, los perfumes (que no bajan de 70 euros) tienen un costo de producción de máximo 5 euros, el resto es puro marketing y renombre de la marca.

Es así que por moda se destacan películas que ganan un premio Óscar sin merecerlo, series de televisión que tienen tramas básicas, pintores que no saben pintar (como los abstractos), etcétera.

¿Sabe cantar Bad Bunny? ¿Sabe actuar Chuck Norris? ¿La saga "After" tiene sentido? "Élite" es básicamente lo mismo que SKINS (británica) y BABY (italiana), sin embargo es mucho más conocida. Todo resumido a una palabra: fueron/son moda en su época.

¿Merece la pena pagar tanto por un producto que tiene la misma calidad que otro más barato? Eso queda a decisión de cada quien.

Estamos creciendo en una sociedad cada vez más narcisista, que prioriza los lujos y el status a lo que realmente necesita. ¿Cuántas veces hemos visto a personas endeudadas hasta la médula con un carro, joyas o apartamentos de lujo que no pueden comprarse, pudiendo vivir sencillamente?

No saber distinguir entre un producto de calidad y uno sobrevalorado, se ha vuelto común, lo que hace que se exija cada vez menos calidad (por ejemplo los cantantes, que muchos ya no saben cantar pero son más populares que los que sí lo hacen).

Cuentan más los seguidores en Instagram que el talento. Muchos (demasiados) le dan más importancia a lo popular que sea alguien que a lo que en realidad produzca. O las muchas opiniones positivas que tenga algo. ¿Cuántas personas conocen que opinan sobre un libro sin haberlo leído, positivamente? Porque es famoso, por algo será, y según ha visto en Internet todos hablan bien de él.

Guiarse por las opiniones de la masa, cada vez hace que menos personas tengan opinión propia o la transmitan. Incluso los mismos famosos no dan su verdadera opinión por la presión social. "Los famosos están usando Supreme, necesito comprarme uno"

Y si vas en contra de la masa, eres censurado o acosado por sus fans.

Resumen: la sociedad cada vez más imbécil.

Por supuesto que esto no significa que todo lo que es popular esté sobrevalorado, o no tenga calidad. Nos encontramos con artistas muy famosos, teléfonos excelentes, comida deliciosa y ropa duradera que ES popular porque TIENE calidad. Pero, ¿todos sabemos diferenciarlo?


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