Barcelona negra (2016)
Prólogo. Mosaico narrativo
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Mosaico narrativo
La protagonista de esta antología es una ciudad que, una vez visitada, se queda grabada en el inconsciente. Aunque nunca vivió en ella de adulto, Julio Cortázar lo atestiguó diciendo: «Tengo recuerdos pero no son precisos. Recuerdos que me atormentaban cuando era niño. Hacia los nueve o diez años, de cuando en cuando me volvían imágenes muy inconexas y dispersas que yo no podía hacer coincidir con nada conocido. Se lo pregunté a mi madre: “Mira, hay momentos en que yo veo formas extrañas, colores, como mayólicas con colores. ¿Qué puede ser eso?”. Y mi madre me dijo: “Bueno, eso puede corresponder a que a ti, de niño, en Barcelona, te llevábamos casi todos los días a jugar con otros niños al parque Güell”. Así que, fíjate, mi inmensa admiración por Gaudí comienza quizá inconscientemente a los dos años». Esta antología reúne a un grupo de autoras y autores de distintas generaciones, y también con diferentes estilos y trayectorias. No pude evitar, al recopilar estos cuentos, recordar las mayólicas de Gaudí que atormentaban al gran Julio. Se me antoja que esta colección de cuentos refleja también el carácter barcelonés: ingenioso, colorido, inmensamente creativo y a la vez peleón y soberbio. Mariá Cubí, el lingüista catalán, señaló los principios básicos de la frenología, aquella seudociencia que afirmaba la posible determinación del carácter y los rasgos de la personalidad, así como las tendencias criminales, basándose en la forma del cráneo y en las facciones. En ella se basaría más tarde el italiano Lombroso para su peligrosa teoría sobre el criminal nato, a quien podría reconocerse por sus facciones y por la forma de su cráneo. Se dibujaban entonces las cabezas de los sujetos en casilleros separados donde se indicaban las diferentes condiciones psíquicas. Nuevamente aquellos mosaicos. Los barrios de Barcelona también responden a esa manera de organizar la información, la población se conforma de manera similar. Tanto la migración interna como la externa contribuyen al mosaico barcelonés estimulado por su carácter portuario. Capital de una de las provincias más pujantes del país, Barcelona es un imán que atrae a gentes de todas latitudes en busca de mejores condiciones de vida, ya sea por su propio esfuerzo o esquilmando el de los demás. Paco Camarasa, quien colaboró para hacer posible esta antología cuando era solo un proyecto, afirma que «Barcelona es una ciudad de novela negra por excelencia». Este conjunto de relatos, este mosaico narrativo, demuestra lo acertado del concepto del comisario de Barcelona Negra. En la singularidad de esta ciudad, en su carácter y en sus diferencias se percibe, sin embargo, como en la obra de Gaudí, algo intangible que le da unidad, y creo que es el color. Barcelona tiene el cambiante color del mar en su afán por parecerse al cielo. Esta antología, que llamamos negra, me ha recordado al leerla que el negro es la suma de todos los colores. Los autores que han colaborado generosamente para que sea posible no necesitan presentación, por lo tanto lo mejor será que dejemos al lector en su compañía, ya que en estos relatos está la voz inconfundible de cada uno de ellos, hablándonos como si estuvieran aquí.
ERNESTO MALLO