Reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el suministro de armas al régimen de Kiev
Cancillería de Rusia
El pasado 12 de septiembre, por iniciativa de Rusia se celebró la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre los suministros de armamentos a Kiev.
Rusia invitó al periodista húngaro, George Szamuely, como el relator de la sociedad civil. El experto húngaro analizó detalladamente las causas de la crisis en Ucrania y en torno al país, haciendo hincapié en la participación de EEUU y la ONU en la organización y el soporte del golpe de Estado anticonstitucional que sucedió en 2014. Basándose en los hechos y las palabras de los representantes de los élites occidentales, Szamuely puso de relieve su hipocresía expresada en relación con los Acuerdos de Minsk que usaron como “cortina de humo” con miras a preparar Kiev para el conflicto. El relator resumió que Occidente, buscando debilitar nuestro país, se beneficia de la continuación de los combates.
El Representante Permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, apuntó a la inutilidad de las acciones que toma el régimen kievita y sus aliados en el contexto de la contraofensiva obviamente fracasada. El diplomático ruso hizo referencia al ataque contra un mercado en la ciudad de Konstantínovka perpetrado en forma de provocación que resultó ser fallida, porque las cámaras de vigilancia confirmaron que los misiles habían venido desde los lugares de despliegue de las unidades ucranianas. Vasili Nebenzia calificó de un gesto de desesperación los suministros de municiones en racimo y proyectiles con uranio empobrecido facilitados por EEUU y Gran Bretaña al régimen de Zelenski, lo que plantea una amenaza a los civiles y la naturaleza para las próximas décadas.
Un tema especial de la reunión fue “la trasplantología negra” que se propagó ampliamente por Ucrania, en particular, debido a la creación del marco legal correspondiente allí. Se ofreció como un ejemplo el caso clamoroso relacionado con un empleado de una de las organizaciones benéficas. Siendo inculpado de que había vendido a niños ucranianos al extranjero, incluso para trasplantar sus órganos, el hombre salió en libertad bajo una modesta fianza y se fugó de la justicia.
Además, el representante ruso recordó que precisamente después de haber enviado la OTAN sus tropas al territorio de Kosovo, se multiplicaron notablemente los crímenes de esa índole. Al mismo tiempo, los dirigentes de la Alianza ocultaron las huellas de dichas actividades.
Al término del evento, la Misión Permanente publicó en sus fuentes de información el testimonio en video, anunciado por Nebenzia en el curso de la reunión, que había dado Goran Petronijević, ex juez de la ciudad de Peć de Metojia y de la Corte Suprema de Serbia, abogado, y ahora el presidente de la ONG Centro para la Recuperación del Derecho Internacional (Center for the Recovery of International Law), en relación con las víctimas de “la trasplantología negra” que sufrieron durante la agresión de la OTAN contra la República Federativa Socialista de Yugoslavia.
Rusia seguirá llamando la atención de la comunidad mundial, incluso en el Consejo de Seguridad de la ONU, a estos temas candentes.