La OTAN y la UE suministran armas a Ucrania

La OTAN y la UE suministran armas a Ucrania

Cancillería de Rusia

En las noticias occidentales, oímos diariamente sobre los crecientes suministros de EEUU, la Unión Europea y sus satélites de armas, municiones, vehículos militares, equipos al régimen kievita. Se anuncian nuevas iniciativas, las actividades de formación y entrenamiento para los extremistas de las Fuerzas Armadas de Ucrania. Eso fue abarcado en el curso de otra reunión del Grupo de Contacto para la defensa de Ucrania (formato Ramstein) celebrada el pasado 15 de marzo, la sesión del Consejo de la UE sobre los asuntos exteriores con la participación de los ministros de Defensa sostenida el pasado 20 de marzo en el marco del Foro de Asociación en Seguridad y Defensa (Foro Schuman) que tuvo lugar entre el pasado 20 y 21 de marzo en Bruselas. Sabemos que los servicios secretos occidentales abastecen el régimen kievita con datos de información y actúan como apuntadores, es decir, designan los objetivos que se usan posteriormente en las operaciones de combate. Se gastan decenas de miles de millones de dólares y euros. Nos sorprenda cuán pomposamente lo informan los medios occidentales. No es justamente una reimpresión de los comunicados de prensa facilitados por las estructuras oficiales, sino el trabajo de periodistas. Resulta que se alegran de eso también.

Reiteraré que el dinero está usado no para la devolución de la paz y estabilidad en el continente europeo, sino para la escalada militar y las destrucciones futuras. El Occidente no tiene de qué jactarse, porque le interesa solo el beneficio unilateral. Los dirigentes de EEUU, la UE y sus aliados están listos para poner en el altar de su dominación global (como piensen) las vidas de todos los ucranianos y otros pueblos del espacio postsoviético.

Hablo sobre eso públicamente y menciono a los pueblos tanto de los países vecinos como de la región por razones sencillas. Las declaraciones del Reino Unido sobre los suministros de proyectiles con uranio empobrecido al régimen kievita indudablemente cambian la situación. Ahora será imposible controlar el impacto de las armas y los proyectiles usados para los países vecinos ni los de la región. Simplemente será imposible hacerlo. Se puede participar en la designación de objetivos, intercambiar los datos de información, pedir a que Washington controle el régimen kievita para que no ataque el territorio polaco ni derribe objetivos sobre los territorios de otros países. Se puede hacer cualesquiera cosas. Pero no se puede decir nada a la radiación. No se puede pactar con ella, ni controlarla.

Todos juntos sobrevivimos la tragedia de Chernóbil y Fukushima. Sabemos que ambas tragedias todavía siguen reverberando con graves consecuencias. Sus escalas se difieren, pero sacamos una sola conclusión: es imposible ponerse de acuerdo con la radiación. 

Cuando oímos las declaraciones de Londres diciendo que no sucedió nada terrible y que actúan de la misma manera que siempre han actuado y absolutamente todo está dentro del estándar, tenemos un doble sentimiento. Siempre damos definiciones claras, pero en este caso hay alguna ambivalencia. Por una parte, obviamente engañan diciendo que estos proyectiles no presentan ninguna amenaza. Sí que amenazan. Iraq, Yugoslavia son los ejemplos de eso. Pero cuando dicen que todas estas cosas se aplican regularmente y responden a sus estándares, en este caso, no mienten. Es una norma para ellos en realidad. Usar estos proyectiles que producen malos efectos no solo en los participantes de las hostilidades, pero también las personas simplemente encontradas en la zona afectada o cerca de estos territorios, y lo más principal, las futuras generaciones, todos que usan los resultados y productos de ese suelo - en realidad, para ellos es realmente un cierto estándar. Un estándar occidental. Para nosotros no es un estándar. Por eso lo discutimos.

Tal actitud destructiva de Occidente no es nada nueva. En la historia y la historia reciente había muchos ejemplos de eso. Los abarcamos regularmente. Reitero que se logró salvar el mundo del fascismo solamente gracias a los esfuerzos sobrehumanos de la Unión Soviética, todo el pueblo soviético. En aquel entonces, nuestros ancestros pagaron por eso con una cantidad enorme de sus vidas y pensaban que habían consolidado esa lección para siglos. Pero, a partir de lo que vemos hoy, probablemente estuvieran equivocados.

No es un secreto para nadie quién beneficia de la prolongación del conflicto ucraniano. Las corporaciones militares de EEUU obtienen ganancias inesperadas suministrando armas y vehículos. Los arsenales devastados de los países europeos se llenan con las nuevas armas estadounidenses y sus presupuestos agotados se reponen con créditos (no dinero) estadounidenses. Entendemos bien qué son los créditos estadounidenses. En la esfera militar y política la Unión Europea se hace completamente dependiente de Washington, simplemente tacha las ideas sobre su autonomía estratégica. Solamente hace un rato razonaban sobre sus fuerzas de la seguridad. La Unión Europea abordaba muchas más cosas en el contexto de su soberanía verdadera. Es probable que no esté destinado a suceder. En estas condiciones, encontraron su nicho los países bálticos, Polonia y varios otros miembros europeos orientales de la UE y la OTAN que se aprovechan manifiestamente del conflicto ucraniano para realizar sus propias ambiciones enfermizas, succionan los recursos tanto de sus aliados de la coalición occidental como de Ucrania. ¿Recuerdan los mensajes monstruosos sobre Polonia iniciando a sacar la tierra negra ucraniana? Es una de las mayores salvajerías del régimen polaco actual.

Hemos llevado a cabo un trabajo, resumido los datos en acceso abierto sobre los volúmenes y la nomenclatura de las armas y vehículos militares suministrados por los países de la OTAN y la UE a Ucrania. Próximamente, en la página web del MAE ruso y las cuentas en las redes sociales, publicaremos un material visualizado sobre este tema.

No decimos que reflejamos plenamente la realidad. Una serie de organizaciones e instituciones no gubernamentales occidentales que hacen los cálculos similares indican cifras aún mayores de la asistencia militar dirigida a Ucrania. En cualquier caso, la información recopilada permite tener una idea sobre el nivel de la involucración de ciertos Estados de la OTAN y la UE en el conflicto ucraniano, la complicidad de facto en las matanzas de los civiles que realizaron los militares ucranianos, la destrucción de la infraestructura civil, los ataques terroristas contra los rusos y los objetos sociales ubicados en el territorio de Rusia. Solo EEUU, a partir de febrero de 2022, ha suministrado a Ucrania armas y vehículos militares por un total de 33 mil millones de dólares, el Reino Unido, por un monto de 5,2 mil millones; la RFA, 2,8 mil millones; Polonia. 2,3 mil millones. Se trata de los tanques y vehículos blindados, sistemas de artillería, sistemas de lanzamisiles múltiples, aeronaves no tripulados. En total, según las declaraciones oficiales, los países de la OTAN asignaron para eso no menos de 65 mil millones de dólares, y los Estados de la UE, más de 12 mil millones. Estos grandes fondos habrían podido llegar a los proyectos socioeconómicos muy necesarios en las condiciones de la crisis corriente en los países europeos, lo que los ciudadanos de esos países piden tan persistentemente a sus gobiernos. Habrían podido gastarse en el fortalecimiento de las fuerzas del orden para luchar contra la criminalidad transnacional, por ejemplo, el tráfico de drogas. Hay muchas cosas que los Estados europeos habrían podido hacer con este dinero. Pero no. Hay un “juego” más interesante, se llama “la guerra de Occidente hasta el último ucraniano”.

La estadística presentada demuestra claramente la escala del cinismo y la violación de la ley por los regímenes occidentales, su desprecio no solamente por las vidas humanas, sino también todas aquellas elaboraciones teóricas que llaman “la problemática de los Derechos Humanos” y que desarrollaban por sí mismos. A partir de febrero de 2022, los militares ucranianos han usado contra la RPD y la RPL en torno a 110 mil de municiones, incluidos los misiles tácticos, vehículos aéreos armados no tripulados, misiles de diferentes sistemas de lanzamisiles múltiples y proyectiles de artillería de alto calibre. En los territorios de la RPD y la RPL y los distritos liberados de las provincias de Jersón y Zaporiyia, en el dicho periodo murieron más de 4,6 civiles (incluidos casi 200 niños), varios miles de personas fueron heridas (incluidos 300 niños entre ellas). Después de que las FF.AA. de Ucrania empezaron a usar las armas pesadas suministradas por los países occidentales, la cantidad de las víctimas entre los civiles ha crecido en 4 veces.

El mundo debe conocer a sus antihéroes.

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