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Notas de Handerwym, de Terris Interior a Alomante Jak y los Pozos de Eltania

[1] Ciertamente, ese fue el resultado del valiente, aunque quizá insensato, plan de Jak. Ver capítulo veintiséis. En estos momentos, Jak lleva tres capítulos como «rey» de los koloss y ha sobrevivido a los últimos desafíos a su autoridad mientras se aproxima a los secretos que guarda el clan respecto al Tesoro del Superviviente. <<

[2] Ver Alomante Jak y la Máscara de las Eras, capítulo catorce. Sin embargo, allí Jak escribe que se trataba de un busto del lord Nacido de la Bruma. <<

[3] Cabría preguntarse por qué Jak sentía la necesidad de escapar, dado que no había descubierto si estaba preso o no, ni tampoco había probado a salir por la boca de la cueva. Si el lector se hace esta pregunta, permítaseme recordarle las anteriores dieciocho veces en las que Jak despertó con dolor de cabeza al principio de un capítulo. En todas ellas era alguna clase de prisionero. <<

[4] Jak es absoluta y felizmente ignorante de los estudios modernos sobre los koloss, que indican que rara vez (si es que llegan a hacerlo) emplean la piel humana de verdad como trofeo. Es más, los relatos que afirman que comen seres humanos son grandes exageraciones. <<

[5] En realidad, yo estaba durmiendo. Había sido un día muy largo. Seguro que me habría preocupado por él si se me hubiese ocurrido hacerlo. La cama que me proporcionaron los koloss, por cierto, era sorprendentemente cómoda. <<

[6] Ver capítulo veinticinco para saber cómo descubrimos su juramento de no dañar a los terrisanos y para leer su explicación sobre el respeto que me han mostrado durante nuestras aventuras. Es una cuestión que me suscita cierto interés. <<

[7] ¿No acaba de mencionar el whiskey que acostumbra a beber en la fonda? Quizá las madrigueras de ladrones no cuenten como lugares donde se requiere claridad mental. <<

[8] En efecto, según redactó esa frase, Jak se volvió invisible durante una línea de texto. Y no, no me permite modificarla. <<

[9] Esto… <<

[10] Técnicamente, es probable que sea cierto. <<

[11] Bueno, ya era demasiado tarde para eso después del primer volumen… <<

[12] Debo reconocer un saludable escepticismo respecto al episodio lameparedes de Jak. Según mis investigaciones, es altamente improbable hallar estaño puro de ese modo, dentro de una formación cavernosa natural. Ni siquiera la casiterita, un mineral estannífero de cierta relevancia, debería estar presente en la zona, y de todos modos quizá sea demasiado impura, en términos alománticos, para producir efecto alguno. Pero Jak sí dice la verdad respecto a haber perdido su compartimento de estaño. Lo encontré en el suelo del campamento después de su segunda captura, lleno y sin abrir. <<

[13] Ver capítulo siete para encontrar la aparición más reciente de Lyndip. Repetiré aquí lo que dije allí: yo no vi, ni he visto jamás, a esa supuesta ave parlante y no estoy en condiciones de confirmar su existencia. <<

[14] Y eso que los Inmortales Sin Rostro son una característica mitológica del camino, no del supervivencialismo. Esta mezcolanza teológica nunca ha parecido preocupar a Jak. <<

[15] Sospecho que Jak alucinaba durante toda esta sección, como resultado del traumatismo craneal. Mientras me encargaba de revisar sus escritos, en varias ocasiones deseé padecer su misma aflicción. <<

[16] Una vez mencioné a Jak que mi pueblo, el pueblo de Terris, se consideró salvaje, al menos según los registros que nos dejó Armonía. Él me puso una mano en el hombro y me dijo: «No te preocupes. Me enorgullece considerar a un salvaje amigo mío». Fue tan sincero que no me atreví a explicarle lo insultante que estaba siendo. <<

[17] Considero que esa versión fuerza los límites de la verosimilitud, incluso para tratarse de una historia de Jak. Es más probable que los koloss lo bajaran desde arriba. <<

[18] Esa frase concluye este capítulo y da paso al siguiente. Y no, yo tampoco sé cómo Jak pudo escribir el último párrafo después de sellar la carta en sus pantalones. En todo caso, dudo que el lector considere que esto será el final de Jak, ya que este volumen de recopilación contiene tres capítulos de los cuales el anterior era solo el primero. Sin embargo, muchos lectores de las cartas semanales publicadas en el periódico sí temieron por la vida de Jak. Igual que temieron al final de los anteriores trescientos episodios. A menudo me hallo deseando poder localizar a esas personas y descubrir a quién vendieron el contenido de sus cráneos y a cambio de qué suma. Personalmente, prefiero con mucho el público de los volúmenes encuadernados como este. Su profundo aprecio por mis anotaciones demuestra su superioridad en gusto e intelecto. <<

[19] Ver Alomante Jak y las aguas del horror para encontrar varios otros ejemplos, igualmente inverosímiles, de Jak cruzando a nado corrientes fuertes y espumosos rápidos. Siempre acabo preguntándome cómo es que esos acontecimientos de extrema gravedad nunca transcurren en mi presencia. <<

[20] No estoy seguro de qué ocurrió con la lluvia que tan fundamental fue para su huida en el anterior episodio. Jak ya no vuelve a mencionarla. <<

[21] Un «desde» mal puesto es el menor de los problemas de Jak, de modo que opté por dejarlo. Sí que pude eliminar dieciséis comas superfluas de esta página. Además, Jak opina que la palabra «koloss» queda mejor con un signo de exclamación en el centro, por motivos que aún no alcanzo a comprender. Los he retirado por el bien de mi propia cordura, aunque me temo que la medida llega demasiado tarde. <<

[22] Ajá. <<

[23] Por rocambolesca que suene la descripción que hace Jak del oasis, lo he visto con mis propios ojos y debo secundarla. Los colores de las rocas recuerdan a unas huellas y el estanque parece tener forma de punta de lanza. Los koloss no hablan a nadie del lugar. Por increíble que parezca, Jak encontró de verdad la situación del Tesoro del Superviviente. Lo considero una prueba de que Armonía vela por todos nosotros, pues solo una deidad haría gala de un sentido del humor tan cruel como para permitir una y otra vez que un hombre como Jak acabe teniendo porque sí unos éxitos tan apabullantes. <<

[24] Para saber más sobre esa revelación, ver el capítulo veinticinco de este relato. <<

[25] O dicho de otro modo: «No podía escapar de inmediato pero quería estar listo para correr chillando como un niño a la primera oportunidad que se presentara, de modo que me levanté». <<

[26] Bueno, en realidad no. Pero lo acepto. Debo resaltar que lo que Jak afirma aquí, por desgracia, es cierto. He visto el proceso con mis propios ojos, igual que otros estudiosos, y se acepta en general que esta descripción de la práctica se ajusta a la realidad. Es cierto que intenté explicárselo a Jak en varias ocasiones. <<

[27] No estoy seguro de que tal cosa sea posible. Sería como dividir un conjunto vacío. <<

[28] Lo que, por supuesto, no impidió que los editores del periódico incluyeran un detallado boceto de esta escena en su impresión original del capítulo. <<

[29] El penúltimo episodio de esta historia concluía aquí en su impresión original, lo que, según tengo entendido, estuvo a punto de provocar revueltas y motivó una edición especial del periódico al día siguiente, que contenía la conclusión del relato. Por suerte, habíamos enviado juntos los tres capítulos en un solo paquete. Nunca deja de sorprenderme que a la gente le interesen las crudas narraciones de Jak, en lugar de esperar a mi edición anotada y más razonable. Esta falta de criterio en una parte del público general es precisamente uno de los motivos que me llevaron a abandonar Elendel y viajar por los Áridos en un principio. Era eso o pegarme un tiro, y mi juramento de pacifismo como mayordomo me prohíbe derramar sangre. <<

[30] Los estudios demuestran que los individuos con sangre koloss no son, por término medio, menos inteligentes que los humanos normales, aunque por supuesto no se cumple lo mismo en los koloss completos que aceptan la transformación. Ni en la mayoría de los aventureros. <<

[31] Enseñé esta escena a Elizandra y reaccionó estallando en carcajadas. Que el lector saque sus propias conclusiones. Debo señalar, sin embargo, que cuando yo he hablado con ella del tema, no me ha parecido ni por asomo tan avergonzada de su linaje, aunque es cierto que nos lo ocultó a todos al principio. <<

[32] Más risas aquí. Si el lector conoce a Zandra, quizá se haya dado cuenta de que cualquier frase con menos de tres improperios y un comentario sobre la cuestionable paternidad de Jak no se le puede atribuir fielmente. Pero es verdad que parece tenerle cierto cariño. Por algún motivo. <<

[33] Si queda alguien confundido, Jak el primero, es cierto que esa es la forma de convertirse en un koloss completo. Sus hijos nacen con pieles que van desde el azul hasta un gris moteado, pero no tienen el tono azul profundo de un verdadero koloss. Esos niños suelen ser humanos, aunque cuentan con generosos dones de capacidad física. A cada niño se le ofrece la elección de hacer la transformación final en su duodécimo cumpleaños. Quienes no aceptan transformarse, deben abandonar la tribu y unirse a la sociedad humana. Según mis estimaciones, muchos de ellos se marchan… pero el mismo número de humanos, descontentos con sus vidas en las ciudades, se dirigen a las tribus koloss para unirse a ellas, aceptando la transformación. A partir de ese momento, no se hace ninguna distinción entre quienes eran humanos en un principio y quienes tenían sangre koloss. <<

[34] No el suficiente para abstenerse de llamarlos salvajes, por supuesto. <<

[35] Creo que esta es la única cita exacta de Elizandra en todo el relato. Me confesó que había amenazado a Jak con dispararle en… ejem… en su identidad masculina si no la incluía en la narrativa oficial. <<

[36] Lo cual significa exactamente 33,46 metros. Volví más tarde y lo sondeé. <<

[37] Sí, soy consciente de que Jak ha citado el poema en seis ocasiones distintas a lo largo de este relato y lo ha hecho de un modo un poco diferente cada vez. No, no me permite modificar el texto para hacerlo consistente. <<

[38] Si el lector posee conocimientos sobre flotabilidad y presión, quizá debería detenerse aquí en lugar de hacer los cálculos matemáticos para deducir lo que podría conseguirse con una sola bocanada de aire en esas circunstancias. <<

[39] Si solo era necesario un poco de aire para elevar el tesoro, cabe preguntarse por qué la persona que más aires se da en todo el mundo necesitó la mencionada vejiga de oveja. <<

[40] En fin… <<

[41] Sí, se olvidaron de mí. <<

[42] Y así llegamos al final de un nuevo volumen anotado. Estoy seguro de que el lector exigente, elegante y respetable sabrá apreciar mis continuados y sufridos esfuerzos para mantener vivo a Jak, aunque solo sea porque sospecho que estos relatos anotados le proporcionan un particular divertimento en las largas tardes de invierno. Me despido, pues. Jak promete más aventuras y misterio, pero yo me conformaré con hacer una promesa más humilde. Intentaré que puntúe bien sus cartas por una vez en la vida. De las dos tareas, considero la mía con mucho la más difícil.

Handerwym de Terris Interior

17 de hammondar, 341. <<

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