3 pasos sencillos para ser vencedores

3 pasos sencillos para ser vencedores

Fernando Alexis Jiménez | Estudios Bíblicos | @Conexión365

Las circunstancias y el pasado no nos pueden atar ni menos, detener. Debemos avanzar, prendidos de la mano del Señor Jesucristo. Con Su ayuda, nada ni nadie nos podrán impedir que avancemos.

Por Fernando Alexis Jiménez | Misión Edificando Familias Sólidas

El pasado no nos puede marcar para siempre. Cuando lo permitimos, nos rodean ataduras que nos impiden avanzar hacia la realización plena, conforme al propósito eterno de Dios.

Para ilustrarlo, compartiremos con ustedes las historias de Hana Berger Moran, Florence Schumann y Mark Olsky.

Los tres fueron concebidos y, de hecho, nacieron en campos de concentración durante la arremetida Nazi contra los judíos.

Su origen no los marcó para la derrota. Por el contrario, se fijaron la meta de avanzar en su formación profesional y sobresalieron allí donde tuvieron su desempeño.

Tuvieron claro que el pasado se queda en el pasado. La única manera de dar pasos hacia adelante, es apreciando cada día como una nueva oportunidad de Dios, para usted y para su familia.

FE EN DIOS

Hanna, Florence y Mark son un testimonio vivo de la fe en Dios que nos permite ser vencedores.

Le invito para que leamos el siguiente texto del apóstol Pablo a los creyentes de Filipos:

“No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” (Filipenses 3: 12- 14 | RV 60)

A partir de ese pasaje bíblico se desprenden tres principios para ser vencedores a nivel personal, espiritual y—por supuesto--, familiar:

  • Dejar atrás el pasado.
  • Vivir el presente con valentía.
  • Mirar el futuro con fe y esperanza.

Las circunstancias y el pasado no nos pueden atar ni menos, detener. Debemos avanzar, prendidos de la mano del Señor Jesucristo. Con Su ayuda, nada ni nadie nos podrán impedir que avancemos.

Y hablando de Jesús, ¿ya lo recibió en su corazón como su único y suficiente Salvador? Aprópiese de la Gracia de Dios para emprender una nueva vida. Hoy es el día para que lo haga. De su mano emprendemos el maravilloso viaje hacia el cambio y crecimiento permanentes en todas las áreas de nuestra vida.

(C) Fernando Alexis Jiménez | @Conexión365

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