1. Operació Cruceiro (30.7.19)

1. Operació Cruceiro (30.7.19)

El Fantasma Del Vallès

 Cómo empezaba la canción Control de Orquesta Mondragón (Memorias de una Vaca, 1995), “era un día cualquiera de 1984, y todo estaba bajo control…”

 Todo comenzó en el transcurso de una gripe intestinal “de cagarse” (Ventrilocura, Reggae Diarreico; Animales Sueltos, Huapachà Combo, 1994), en la que el malestar y la febrícula me dejaron en cama tres días muy intensos. En esos momentos tan bajos sólo me acompañaba el murmullo de la radio (en breves instantes), y la guía urbana Pamias. Centraba mi atención en Badalona, por motivos evidentes (tenía una amiga y conocidos ahí, y una muy buena relación laboral con ella), encontrando, sorpresivamente, un lugar llamado Creu de Montigalà.

 Lo que sabía de Montigalà hasta la fecha es que es un barrio cercano a la montaña, conocido por su centro comercial y su polígono industrial, dónde hay grandes superficies de venta de material deportivo, muebles, decoración sueca (complicado no decir nombres)… por lo que a mí, ni fu ni fa. A la luz del conocimiento de este monumento, me interesó conocerlo, más que nada, espoleado por las ruinas de Ca l’ Alemany, visita que se oficializó el 25 de agosto de 2019, y que se alargaría hasta el Monasterio (Operació Agro).

 A los pocos días, porqué la vez anterior no pudimos acometer la excursión por falta de luz, subimos a lo alto de la montaña de Montigalà, en cuyo pico se erige la Creu.

 Este turó tiene una altura de 149 metros, según podía ver en el mapa de la guía Pamias.

 El camino de Sant Jeroni de la Murtra comienza bajo el puente de la carretera B-20. En sus paredes se mezclan muchos grafitis, meados y cagarros de perro, y una papelera que nadie parece acordarse de vaciar (al menos, no cuándo fuimos). Un par de días antes llegamos a ese mismo punto, pero se había hecho tarde, y no pasamos de allí. Ahora brillaba con otra luz.

 La impresión principal es de abandono, dejadez, olvido, quizá por culpa de los que acuden al lugar con unas pretensiones que estigmatizan al paseante, senderista, ciclista o corredor honrado y sensato.

 Cruzamos el túnel bajo el envolvente sonido del traqueteo del tráfico al pasar por encima de la junta de dilatación del puente, sobre nuestras cabezas.

 El camino bajo el puente es muy polvoriento, y mi inquieta mirada de escritor “de suspenso” anda rápida, clisando detalles insignificantes: la papelera colmada, los ríos secos que la lluvia pasada ha consumado, remarcándolos en el árido camino, las toallitas usadas en algunos márgenes concretos del sendero, un tipo con mallas cuyas enclenques piernas no delatan el más mínimo ejercicio, un extraño camino paralelo al margen de la autopista, que se pierde por detrás de las matas y en la lejanía…

 Entonces capto las indirectas. Cualquier zona de bosque próxima a una ciudad es proclive de convertirse en Sodoma y Gomorra, cómo es el caso. Moralina, no abandonar el sendero principal por nada del mundo.

 Pasan dos minutos y no hemos avanzado nada, dudando sobre qué sendero tomar para subir, y terminamos tomando uno erróneo, animados por el paso de un ciclista que bajaba por ese mismo sendero extraoficial.

 En el transcurso de la subida por el camino desacertado, percatamos restos de asfalto, cómo si eones ha, la civilización hubiera colonizado aquel sendero. En las grietas del asfalto aparecen briznas de hierba y un diente de león.

 Las vistas acompañan, y lanzo la primera foto:

 Seguimos subiendo, y nos encontramos en un páramo un tanto llamativo. Abrazada entre la vegetación, una panorámica que inmortalizo muy animado:

 Echamos un rato ahí, mirando las vistas, y un trasiego de hierba nos sobresalta. Miramos hacia atrás con cuidado, procurando no hacer movimientos bruscos, y emergen de entre las matas una mujer mayor con un bastón de senderista, un perro, y un hombre de la misma quinta, con una caña a modo de bastón.

 Desaparecen sin hacer mucho número, cómo pillados en falta, y nos sentimos incómodos, lo que nos fuerza el paso, y seguimos sin saber muy bien para dónde vamos, hasta que la vemos:

 -Creu de Montigalà desde el sendero de atrás:

 Continuamos el camino y aparecemos, con asombro, en una explanada que nos ofrece unas vistas un tanto llamativas, que me llevo de recuerdo:

 -Badalona y Sant Adrià de Besòs desde la explanada:

 Quedamos un poco parados, pues creíamos llevar el camino correcto, al menos, uno que acercara a la cima, pero no fue así, y no sabíamos cómo continuar. Mientras buscábamos una solución, mi cámara disparaba sin piedad.

 Decididos a subir por la ladera, cómo dos chicas por delante hacían, dimos los primeros pasos por la vertiente, torturada por la erosión de las bicis de montaña, que han dibujado un canalillo en la senda, de bajada de la cima.

 Pasado un rato, aprovechando un alto para recuperar el aliento, algo elevados del nivel 0, hice la siguiente captura:

 -Les Tres Xemeneies de Sant Adrià de Besòs y la montaña de Montjuïc:

 A los pocos minutos me volví para ver mejor la vista, y procuré tomar con más amplitud lo que se veía de Barcelona (que corresponde al fondo de la imagen):

 Ahora, la horizontalidad es tan marcada que hay que avanzar cuadrúpedo, la piedra parece granítica, se erosiona con facilidad, y las piedrecitas desprendidas nos hacen resbalar.

 Estamos muy altos y resulta muy difícil parar, de modo que, agarrándonos a todo lo humanamente posible, seguimos venciendo el desnivel.

 Las chicas, muy destacadas en cabeza, sólo son dos culetes, blanco uno y azul el compañero, de lo dobladas que avanzan. En pocos minutos, casi en un despiste, desaparecen en lo alto al hacer cumbre.

 A medida que subimos con esfuerzo, vamos encontrando restos de botellas rotas, lo que nos hace extremar aún más las precauciones para no hacernos daño.

 En un momento dado, el camino se pone más difícil, y tomamos otro, en el que alguien ha construido unas escaleritas con piedras, que ayudan mucho a subir, y terminamos en este sitio:

 -Cueva de Belén:

 Ante esta cuevecita se extiende una pequeña explanada, una especie de pila bautismal de piedra, un algarrobo (creo que se llama así ese tipo de árbol), y un murete bajo, a los pies del cuál se acumulaban las puntas de cigarro y porro, una caja de cigarrillos con nombre de narcotraficante de habla inglesa (Cam*l), y un par de botellines de cerveza.

 Descansamos unos minutos, aprovechando que es suelo llano, y reemprendemos la marcha, obviando regresar al sendero que traíamos, optando por otro más alejado, que, después de dar muchas vueltas, nos derivó al ala izquierda de la cima de la montaña de Montigalà, lejos del Cruceiro.

 -Monestir de Sant Jeroni de la Murtra desde la cima de la montaña de Montigalà:

 Una fina niebla en el aire velaba las fotos cuándo se tomaban de lejos, y contra eso no he podido luchar por más filtros que he usado para suavizar las imágenes.

 Salidos a lo alto del peñasco, sudando a mares, me dio el pronto de empezar a corretear cómo un perro por la pedregosa cima…

 -Ruinas de Ca l’ Alemany desde lo alto de la montaña de Montigalà:

 Desde allí veía Barcelona cómo nunca antes la había visto, y me subí a una piedra para hacer mejor la foto, pero quedó cómo quedó…

 -Sant Pere Màrtir, Observatori Fabra, Collserola y Tibidabo:

 Aunque las fotos se me antojaban bonitas, la maldita boina de contaminación se empecinaba en enviciarlas.

 Las chicas aparecieron por allí sacando fotos y haciendo vídeos en directo para alguna red social, y me salí de plano. Abandoné el intento de fotografiar la Creu, pero lo hice del panel informativo, en un intento de hacer tiempo, hasta que me dejaran pista libre para seguir pastando cómo vaca sin cencerro.

 -Panel informativo (en català):

 -Intermedio del Vallès: Traducció Simultània del cartell: -“Parque de La Serralada de Marina; La Creu de Montigalà: El topónimo “Montigalà” podría derivar de la expresión latina ‘Mons aquilaris’ (“Monte de águilas”). En 1776, el cronista Josep Barriga explica la existencia de vestigios de entierros i un ara solar (piedra labrada indicativa de una celebración de adoración al sol) que nos habla de un culto íbero en este paraje, dónde figuraba la siguiente inscripción: SOLID SACRVM A P ABASC-ANTVS (un primitivo nombre íbero, de traducción: A P Abascantus (dedica) al Dios Sol (aquella) ahora).

 La Cruz de Montigalà se erigió el 28 de septiembre de 1913 por el matrimonio Ramon Maria de Segarra y Dolores de Bofarull, tíos del poeta y dramaturgo Josep Maria de Segarra, propietarios de este terreno. El arquitecto que realizó el proyecto fue Joan Amigó i Barriga.

 En 1913 aconteció el aniversario 1.600 del edicto de Milán, por parte del emperador romano Constantino, que proclamaba la libertad de culto religioso, por tanto, ponía fin a la persecución de los cristianos. En conmemoración de esta efeméride se celebraron las fiestas constantinianas, las cuales exaltaron la cruz presuntamente encontrada por la madre del emperador, Helena, dónde Jesús fue crucificado. En este contexto, el 19 de octubre de 1913 se bendijo la cruz de cuatro metros de alto que corona la cima del turó de Montigalà.

 La cruz original era de piedra, pero al comienzo de la Guerra Civil, el verano de 1936, fue demolida. En 1940 se vuelve a erigir, bajo el patrocinio de las hermanas Carolina y Elisa Arañó, copropietarias de Sant Jeroni de la Murtra. La nueva cruz se construyó con cemento armado, aprovechando el zócalo original dónde se pueden observar cuatro inscripciones: “Querido Jesús mío; Cruz afrentosa; vertiéndose vuestra sangre preciosa; Moriríais clavado por mí!; Sed por siempre alabado”.

 ‘Nos es (…) en Ramon M. de Segarra i de Ciscà y M. Dolores de Bofarull de Segarra al buen Jesús”. ‘In hoc signo vinces’.

 ‘Siglo IV-Siglo XX. Erigida esta cruz el 28 de septiembre de 1913, en recuerdo del Edicto de Milán dado por Constantino a favor de la Santa Iglesia.’

 “Este mirador es la puerta de entrada al Valle de Belén, con las ruinas de Ca l’ Alemany, el monasterio de Sant Jeroni de la Murtra i, al fondo, la sierra de las Ermitas.”-

 (La historia de esta Cruz me pareció interesante, de ahí la foto del cartel, pero la calidad es muy dudosa, así que he hincado los codos. La poesía, traducida, desluce mucho. Mala suerte.)

 Atacando por detrás, cómo los cobardes, conseguí la primera foto de la Creu, cerrando el ángulo para no sacar a las chicas, que andaban próximas.

 La gente no aprende a llevarse la basura, y la cima está un poco sucia. Por suerte no parece habitual que vayan marranos, pero entre las matas se delataban botellas de agua (algunas aún tenían, con el peligro que conlleva el “Efecto Lupa”), bolsas con botellas alcohólicas… (¡Esas sí estaban bien vacías!)

 En algunas zonas muy acotadas, extraños montículos de piedras, flores secas, restos de pequeñas hogueras y garabatos pintados a espray de símbolos y letras se iban sucediendo, cómo si algunos hicieran rituales, lo que inspiró una parte de mi relato, inspirado en todas estas aventuras (Operació Agro 1 y 2, y esta, la llamada “Operació ¡Vamos de Cruceiro!”, que levantó muchas dudas al aparecer en mi Faseebul.)

 Entonces, otra vista curiosa: Badalona, Sant Adrià y la explanada en la que terminamos después de errar el camino a seguir, pero desde lo alto del turó.

 Pero quería más… ¡más! Acababa de abrirme el Feissebul ¡y quería más! (Y tuve más):

 -Parque de Montigalà, Badalona, y les Tres Xemeneies de Sant Adrià:

 Y terminé, sorprendentemente, sacando una foto de detrás del Cruceiro, que me quedó muy mal, pero que usé para fines propios tras unas modificaciones…

 -Creu de Montigalà:

 Desgraciadamente no la respetan, y desluce con garabatos, pero tratando de arreglarla, quedó de tal forma que daba cierta impresión, pasando a ser una de tantas “fotos de portada” para mis concepciones literarias: la historia “de la cruz”, basada en las Operaciones “¡Vamos de Cruceiro” y en las siguientes de la zona, las Operaciones Agro 1 y 2, cómo creo haber dicho antes, ¿verdad?

 Después, emergiendo cómo una lagartija por entre las piedras, disparé sobre ella una toma frontal, y desaparecí arrastrándome cómo Gollum, ahora sí, con mi tesoro.

 Contento cómo un crío, seguí correteando por allí, ya sin las chicas, y me subí a unos peñascos en los que me sacaron dos fotos que omitiré para mantener mi deseado anonimato. Desde ahí salieron unas de las mejores fotos panorámicas de la excursión.

 En las cercanías, un pedrusco y una loma permiten tomar asiento, cosa que alguien hizo, juzgando por sus restos: una cerveza y una caja de cigarrillos.

 -"El Asiento con Vistas"; Sant Jeroni de la Murtra y Ca l Alemany:

 Y por fin…

 -Barcelona cómo nunca antes la había visto:

 -Más de Badalona:

 Ya tocaba ir volviendo. Tomamos un sendero no homologado y terminamos al pie de un frondoso árbol, lleno de inmundicia y fundas de profiláctico (vaya nombre…), cruzándonos con un tipo que nos miró con deseo. Entendimos que el sendero sí era “homo-logado”, y procuraros salir a terreno abierto sin delatar prisa, desconcierto e incomodidad.

 Al marcharnos, Ca l’ Alemany asoma entre las plantas y los montículos. Sant Jeroni también nos despide, algo por detrás.

 Llegados al sendero de regreso, el individuo espera bajo el árbol, cobijado en la fronda, extrañado de vernos marchar aparentando normalidad, y veo lo que parece un alto cedro, puntiagudo, casi al lado de un precipicio que se abre desde lo alto de la montaña de la Creu, allí dónde me subí y me sacaron dos tomas de lo más ridículas. Quise volver para verlo, pero ya no he regresado más por este acceso.

 Nos lo pasamos muy bien dentro de lo que cabe. Los siguientes días fueron de poco mambo: las agujetas y las ampollas nos pusieron muy difícil repetir, pero casi pasado un mes, volvimos, y me olvidé del cedro…


  El Fantasma del Vallès.


 TODAS LAS FOTOS DEL REPORTAJE SON PROPIAS Y NO PODRÁN SER REPRODUCIDAS, COPIADAS O UTILIZADAS PARA CUALQUIER FIN SIN EL EXPRESO PERMISO Y LA MENCIÓN DEL AUTOR.


(Si alguien conoce de algún lugar interesante que merezca la pena visitar por la zona del Baix Llobregat, Barcelonès, Maresme, els Vallesos (Vallès Occidental i Vallès Oriental), y quiere que le haga una ficha, gustoso procuraré de visitarlo cuándo me sea posible. De igual forma, procederé a mencionar al lector que me lo proponga. Este es mi mail: elfantasmadelvalles50@gmail.com)

 Https://blogdelvalles.blogspot.com

 t.me/BlogDelValles

 Y aventuras musicales cada mes en CastBox: Programa Grabado; The Fantasma del Vallès Podcast.

https://castbox.fm/va/4559205

Report Page