Ánima

Ánima


II Bestiæ fabulosæ » Sus scrofa domesticus

Página 58 de 154

Sus scrofa domesticus

Un vehículo se ha detenido junto al camión de ganado donde mis congéneres y yo estamos encerrados camino de algún lugar que ignoro. Se ha abierto una puerta, luego otra, unos pasos han crujido sobre la nieve, ha ladrado un perro. Alguien ha dicho:

—Espérame en el camión.

—No me puedo quedar solo con tu perro.

—No te preocupes, ya no se atreverá a tocarte.

Se han oído unos ruidos imprecisos, tintineos, clics imperceptibles, el silencio y, de nuevo, la voz: Coach / Chuck speaking/ We ran into some trouble.

He levantado la cabeza procurando no darme en el morro con las barras metálicas y he mirado a través de los resquicios de la carlinga. Ahí está. Lo veo. Está sentado justo enfrente de mí, en el asiento delantero de una camioneta. Ha abierto la puerta y se ha vuelto para dejar las piernas suspendidas en el aire. Le veo la cara. Gruño, gaño, un perro ladra en mi dirección. Alertado por el ladrido del perro, levanta la cabeza y me ve. Suelto un gañido. Me mira fijamente. Otro hombre se mueve dentro de una cabina telefónica.

Somewhere between Cornwall and Glen Walter / They asked me to open the boxes/Full of drugs/I killed them / It’s a trap, Coach / I don’t know / I mean, we exchanged trucks! / As usual! / They followed us all the way from Montreal / I’m sure / Those guys knew what they were going to find in the boxes / lt’s a trap, Coach, it’s a fucking trap!

Desde que su mirada se ha encontrado con la mía, ya no presta atención a lo que le rodea. No es de mi raza ni yo soy de la suya y, sin embargo, por la gracia de no sé qué magia, yo me he convertido en él y creo que él se ha convertido en mí. Quiero decir que se ha producido una transmutación instantánea y momentánea de nuestros espíritus. ¿Cómo explicar, si no, la empatía recíproca que nos ha embargado y que nos hace sentir, sin ningún tipo de duda, los tormentos que afligen al otro? El dolor atroz que siente, la infame soledad en que se encuentra me han invadido con una fuerza tan brutal que mi destino me ha parecido envidiable comparado con el suyo. Me está hablando.

—Vamos a morir los dos, pero tú, cerdo, tú morirás acompañado por los gritos de tus congéneres y entonces sabrás que no eres el único en beber la copa hasta la hez. Compartirás con tus semejantes la infinita injusticia de la que has sido víctima. Los hombres que van a matarte no sienten por ti ni odio ni cólera. Simplemente quieren comerte. En cambio yo moriré con la sensación de que nadie habrá merecido la muerte tanto como yo. Moriré en medio del desierto, moriré solo, odiado por todos, ante la indiferencia de la propia arena.

We can’t cross the U.S. lines / OK / No / He hurt his leg / Yeah / OK / We’ll be there.

Nuestro convoy se ha puesto en marcha. Mis congéneres han chillado con estridencia. Saben sin saber. Viajaremos durante toda la noche, veremos el amanecer, será nuestro último sol. Y antes de que termine su recorrido, todos nosotros seremos cerdos y cerdas lanzados sin piedad al fango del terror.

Ir a la siguiente página

Report Page