Ánima

Ánima


II Bestiæ fabulosæ » Canis lupus familiaris

Página 73 de 154

Canis lupus familiaris

Jackson le abrió la puerta: Are you all right? Entró. Iba descalzo y llevaba un zapato en cada mano. Estaba empapado. Y, sin embargo, no había llovido. Se sentó en el borde de la silla. Su ropa exhalaba olor a orina y excrementos. Estaba tiritando. Se pasó las manos por el pelo. El agua chorreó a lo largo de su cuello, se acumuló en las cejas y le acabó mojando la cara. Algunas gotas se quedaron estancadas en la punta de la barbilla, otras continuaron en caída libre, escurriéndose sobre los muslos y rebotando contra el tejido empapado del pantalón antes de aterrizar en el suelo de la cocina.

—Lo siento. He pasado la noche bajo un montón de murciélagos. Pero la verdad es que hacía tiempo que no dormía tan bien. Eso sí, al despertarme me han entrado ganas de vomitar. He visto el lago frente a la casa y… me he dado un chapuzón.

—I’m sorry… I don’t speak French.

—Oh! I said that I felt dirty.

—Doesn’t matter.

—I need to make a call. Can I use this phone, please?

—Sure!

Se levantó. Sacó un papel del bolsillo de su abrigo, que seguía desde la víspera en el banco del vestíbulo, y lo desdobló. Se secó los ojos. Descolgó el aparato. Pulsó los botones y se llevó el auricular al oído.

Buenos días / Buenos días, señora / ¿Habla usted francés? / Llamo de parte de Coach / Ayer / En casa de unos amigos / En el refugio de animales ojibwe / ¿Dónde está eso? / Muy bien / Estupendo / Gracias.

Colgó y se dio la vuelta.

—I need to go at the corner of Wyandotte and Argyle.

—I’ll take you there. When?

—9 o’clock. In one hour.

—Want to take a shower?

—Yes.

—It’s right up there, I’ll bring you some clothes.

Se desnudó. Dejó la ropa en el suelo, en el charco que se había ido formando a sus pies, subió con cierta dificultad la escalera y se metió en el cuarto de baño.

Ir a la siguiente página

Report Page